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BrUSELAS

Bruselas dispara la previsión de inflación y recorta la de crecimiento

La Comisión Europea recortó ayer drásticamente su previsión de crecimiento económico para la eurozona este año, del 4,0% al 2,7%, al tiempo que elevó su expectativa de inflación al 6,1%, debido al impacto de la guerra en Ucrania.

En su última previsión, lanzada antes del inicio de la invasión rusa, la Comisión había señalado la expectativa de un crecimiento robusto como parte del fuerte impulso de recuperación pospandemia. Por eso, indicó que este recorte «debe leerse en el contexto del impulso de crecimiento recogido por la economía en primavera y verano del año pasado».

Para toda la UE, la Comisión también había previsto en febrero un crecimiento de 4,0%, aunque ahora lo recorta a 2,7%, la misma cifra que para la eurozona.

Esta drástica reducción de las expectativas está en línea con la proyección lanzada a mediados de abril por el Fondo Monetario Internacional (FMI), de un crecimiento de la eurozona de 2,8% este año.

De acuerdo con la Comisión, el «principal golpe» al desempeño económico «proviene de los precios de las materias primas energéticas», que ya habían experimentado un fuerte alza desde el último trimestre del año anterior, pero «la incertidumbre sobre las cadenas de suministro ha presionado los precios al alza, al tiempo que aumenta su volatilidad».

En las proyecciones que había divulgado a inicios de febrero, había estimado una inflación de 3,5% para la Unión Europea este año, pero a raíz de la guerra elevó esa expectativa a un fuerte 6,1%. Además, la Comisión Europea apuntó que se espera que la inflación alcance un tope de 6,9% en el segundo trimestre de este año, para declinar gradualmente a partir de punto y cerrar el próximo año en un nivel de 2,7%.

«La guerra en Ucrania ha llevado a un incremento de los precios de la energía y aumentó los problemas en las cadenas de suministro, por lo que ahora se prevé que la inflación se mantenga más alta por más tiempo», manifestó, por su parte, el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni.