GARA
BILBO

Las comparsas activan el protocolo y rechazan las agresiones machistas

Bilboko Konpartsak activó ayer el protocolo contra las agresiones a mujeres y denunció en una concentración y cacerolada los ataques y expresiones machistas. El consejero de Seguridad de Lakua informó de que la Ertzaintza investiga una agresión sexual.

Detalle de algunos de los carteles portados por las personas concentradas ante el Arriaga.
Detalle de algunos de los carteles portados por las personas concentradas ante el Arriaga. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

Una pancarta con la leyenda ‘‘Erasoen gainetik... Aste Nagusia defendatu’’, carteles en contra de las agresiones machistas portados por los concentrados y el cierre de las txosnas durante la protesta convocada por Bilboko Konpartsak frente al Arriaga dejaron patente el rechazo a la violencia ejercida sobre las mujeres.

Ante las numerosas denuncias de agresiones «de diferente intensidad» y actitudes machistas registradas, Bilboko Konpartsak activó ayer el protocolo contra ataques a mujeres y la respuesta colectiva.

Precisamente el consejero de Seguridad de Lakua, Josu Erkoreka, confirmó ayer que la Ertzaintza tiene abierta una investigación tras la denuncia de una agresión sexual. En una entrevista radiofónica, Erkoreka informó de que una mujer que reside fuera de Bilbo interpuso una denuncia por una agresión ocurrida «en el entorno» de las fiestas.

«En Aste Nagusia, todos contra las agresiones sexistas» se proclamó en euskara, castellano e inglés por megafonía durante la concentración convocada por Bilboko Konpartsak, a la que no faltaron la txupinera y la pregonera. «Porque estamos hartas, no te calles, no aceptes, haz ruido y responde», «Porque las mujeres somos dueñas de nuestro cuerpo y nuestra libertad», «La calle, la noche y las fiestas son también nuestras. Somos dueñas de nuestras fiestas y nuestras vidas», gritaron alto y claro las personas concentradas ante el Arriaga.

Hartas

Bilboko Konpartsak trasladó a los agresores que «no tienen ningún lugar en nuestras fiestas y espacios».

Precisó que le preocupa «gravemente la prepotencia machista y la arrogancia violenta. Y más en nuestro espacio festivo. Estamos hartas de ataques que tienen como intención condicionar nuestra vida y nuestras posibilidades de vivir las fiestas en libertad. Hartas de la violencia y de una masculinidad basada en el control».

Durante la concentración, dos comparseras tomaron la palabra para defender el empoderamiento de las mujeres. «Somos dueñas de nuestro propio cuerpo y de nuestras decisiones», constataron. Reivindicaron, al tiempo, una Aste Nagusia libre de agresiones y sin miedo, lo que «conseguiremos con autodefensa y organización feminista».

«La calle, la noche y las fiestas son nuestras», manifestaron al término de la concentración, que se prolongó durante veinte minutos. Una cacerolada a medianoche en todas las txosnas volvió a mostrar, alto y claro, el rechazo a las agresiones machistas.