Ramón SOLA
DONOSTIA

Revuelo por el ataque al impuesto a las energéticas de Imaz, que gana 4,24 millones

La crítica del consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, al impuesto a los beneficios extraordinarios de las energéticas ha traído réplicas de Arnaldo Otegi o Denis Itxaso. Y en las redes, recordatorios de cómo Imaz se está lucrando con el precio de la energía.

Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol y expresidente del PNV.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol y expresidente del PNV. (Andoni CANELLADA | FOKU)

Periódicamente el expresidente del PNV y exconsejero de Industria de Lakua, Josu Jon Imaz, remueve la arena política con sus declaraciones «ultraliberales». Pero pocas veces más que este domingo, cuando en un artículo en “El País” cargó contra el impuesto propuesto por el Gobierno español sobre los beneficios de las grandes energéticas. Las respuestas no se hicieron esperar desde posiciones tan dispares como el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, o el delegado del Gobierno español en la CAV, Denis Itxaso.

En las redes, en cambio, se repescó sobre todo un dato, del que dio cuenta “El País’ hace unos meses: en 2021, Imaz ganó 4,24 millones de euros, un 15% más que en el ejercicio anterior, gracias precisamente a esos beneficios extras que no quiere que se graven.

Además, la diferencia entre el beneficio real de las subidas de precios para Imaz y lo que el Ejecutivo plantea recortarles es muy relevante. Según explicó “El País” citando datos ofrecidos por la propia Repsol, su remuneración aumentó un 15% en total gracias al incremento del 30% en la parte variable de su «nómina», que son los ingresos extraordinarios que tiene la compañía. Frente a ello, el Gobierno Sánchez pretende solo un gravamen del 1,2% sobre los ingresos de las principales energéticas que se deriven de «beneficios extraordinarios».

Críticas y silencios

Desde la esfera política hubo respuestas de diferente tono. Así Arnaldo Otegi (EH Bildu) dijo no mostrarse extrañado dada la conocida posición de Imaz, que «refleja un cierto acomodo con el ayusismo político», con «las políticas de derechas».

Denis Itxaso, delegado del Ejecutivo español, dijo, por su parte, que «hay que tener poca inteligencia emocional para no estar del lado de los vulnerables» en una situación de crisis.

Aunque Pilar Alegría no se pronunció explícitamente sobre las palabras de Imaz, la portavoz del PSOE y ministra española de Educación opinó que «ha llegado el momento» de que las energéticas «arrimen el hombro».

Quien mantiene un silencio muy elocuente es el PNV, partido que lideró Imaz y que forma parte del bloque habitual de socios del Gobierno de Sánchez.