Maite UBIRIA
BAIONA
INTERLOCUCIÓN EN PARÍS PARA DESBLOQUEAR LA CRISIS SOBRE EL MODELO INMERSIVO

EEP percibe un «cambio de actitud» en el Ministerio de Educación francés

La reunión que durante hora y media mantuvo ayer una delegación integrada por representantes de la Oficina Pública del Euskara y por cuatro de los seis parlamentarios vascos en París con altos cargos del Ministerio de Educación se tradujo en «un cambio de actitud» y en algunos avances sobre el sistema inmersivo, destacó el presidente de EEP, Antton Curutcharry.

Una de las muchas movilizaciones de alumnos de Seaska por su derecho a examinarse en euskara.
Una de las muchas movilizaciones de alumnos de Seaska por su derecho a examinarse en euskara. (Bob EDME)

Cuatro de los seis parlamentarios electos en el departamento que integra a Euskal Herria y una delegación de la Oficina Pública del Euskara (EEP), encabezada por su presidente, Antton Curutcharry, acudieron ayer al encuentro con cinco colaboradores directos del nuevo ministro de Educación, Pap Ndiaye, en París.

En la agenda figuraban dos cuestiones mayores. La primera, referida a las dificultades que afectan al desarrollo de la enseñanza en euskara, pese al creciente respaldo de que dispone en las familias vascas.

La enseñanza en euskara, implementada cinco décadas atrás por Seaska, ha conocido avances en los últimos años. De hecho, esta vuelta a las aulas ha estado marcada por la apertura de líneas en euskara en los colegios públicos de Ortzaize, Irisarri y Barkoxe, lo que no obvia para que este modelo siga sin disponer de los efectivos indispensables y, lo que es más grave, de un marco legal estable.

De ahí que figurara como primera cuestión de la agenda cara a la reunión en la sede ministerial de la calle Grenelle.

Primer y tímido avance

En el encuentro se dibujó un primer y tímido avance sobre el impulso a la enseñanza en euskara, aunque centrado en esas escuelas, muchas veces de pequeño tamaño, en las que, como ocurrió en Larraine, basta con que una familia no apoye el paso a la enseñanza en euskara para que ello de al traste con un proyecto avalado por la comunidad educativa y las instituciones locales.

Según explicó ayer a GARA Curutcharry, si hasta ahora el criterio de la unanimidad a la hora de solicitar la apertura de la sección en euskara generaba «problemas y retrasos», a partir de ahora no será el Ministerio de Educación -en concreto la inspección de Pau- sino la propia EEP la que gestionará esas demandas, «siempre desde la búsqueda de acuerdos» con todos los agentes educativos e institucionales implicados, lo que debería permitir «avanzar más rápido».

El segundo tema que marcó el encuentrode París fue el relativo a la facultad de realizar las pruebas de Brevet -examen que se realiza antes de pasar de la ikastola al colegio- y de Baxoa -Baccalaureat en francés, similar a la Selectividad- en euskara.

Respecto al Brevet, los interlocutores ministeriales compartieron, globalmente, los argumentos expuestos por los representantes vascos y se comprometieron a transmitir la información al ministro, aunque dieron su palabra de que Pap Ndiaye comunicará su decisión «en un plazo de tiempo razonable», lo que debería servir para «calmar el ambiente y para que no se repitan situaciones de tensión como las que marcaron el curso pasado», consideraba, en este sentido, Curutcharry.

La cuestión del examen que se hace antes del acceso a la universidad (Baxoa o Bac) no fue abordada en profundidad, pero los electos vascos percibieron buena disposición para «abrir el diálogo» sobre esa y otras cuestiones pendientes.

Aun sin estar presente en la reunión, el presidente de Seaska, Peio Jorajuria, estuvo atento a lo que deparaba el encuentro en París. En declaraciones a GARA se congratulaba, anoche, de «ese nuevo ambiente percibido por los electos vascos», pero se declaraba a la espera de que «los hechos acompañen a las buenas palabras y a las declaraciones de intenciones».

Jorajuria reclamaba una «respuesta rápida» porque 250 alumnos pasarán este curso el Brevet y 120 más están apuntados al Bac «y les urge saber si podrán examinarse en el idioma en que estudian».