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GUERRA EN UCRANIA

Putin advierte de más represalias tras el ataque masivo sobre Ucrania

Vladimir Putin advirtió de que volverá a lanzar duras represalias contra Ucrania si Rusia es atacada después del bombardeo masivo de ayer a ciudades e infraestructuras ucranianas, que el presidente ruso justificó como una respuesta al sabotaje del puente de Crimea y a los «ataques terroristas» de los que acusó a Kiev.

Un soldado ucraniano observa el lanzamiento de un obús en el frente de Donetsk.
Un soldado ucraniano observa el lanzamiento de un obús en el frente de Donetsk. (Anatoli STEPANOV | AFP)

La lluvia de misiles rusos lanzados ayer sobre Kiev y varias ciudades ucranianas hace temer un cambio en la dimensión del conflicto, respondiendo a una lógica de escalada después del ataque al puente de Crimea, un golpe simbólico y estratégico para Moscú.

Según las autoridades ucranianas, los rusos dispararon 83 misiles, 43 de los cuales pudieron ser interceptados. El resto alcanzó infraestructuras energéticas, pero también objetivos civiles. También aseguraron que utilizaron 17 drones de fabricación iraní lanzados desde Bielorrusia y Crimea.

Los ataques dejaron al menos 11 muertos y 89 heridos en todo el país, y se trató del primer bombardeo sobre la capital ucraniana desde el pasado mes de junio, haciendo que la población volviera a buscar protección en los refugios.

También alcanzaron Leópolis, Pryluky, Khmelnytskyi, Dnipro, Nizhyn, Ivano Frankivsk, Zhytomyr, Vinnytsia, Sumy, Zaporiyia y Jarkov. El primer ministro, Denis Chmygal, indicó que once importantes infraestructuras habían resultado dañadas en ocho regiones y en la capital, lo que provocó cortes de energía.

«No era posible no responder» al ataque al puente de Kerch en Crimea, señaló el presidente ruso, Vladimir Putin, que prometió respuestas «severas» en caso de nuevos ataques ucranianos a Rusia.

La explosión que derribó parte de este puente, enlace viario y ferroviario que une Rusia con esta península anexionada en 2014, añade dificultades logísticas para el suministro de las tropas rusas desplegadas en el sur de Ucrania, pero también golpeó una joya de la corona para el Kremlin, en un momento en el que las fuerzas ucranianas han avanzado y recuperado miles de kilómetros cuadrados desde finales de agosto.

Respuesta a «ataques terroristas»

Por ello, Putin explicó que los bombardeos «masivos con armas de precisión y largo alcance» contra la infraestructura energética, militar y de comunicaciones de Ucrania respondieron al ataque «terrorista» en el puente de Crimea.

«Si continúan los intentos de llevar a cabo ataques terroristas contra nuestro territorio, las respuestas de Rusia serán duras y de una escala que corresponderá al nivel de las amenazas contra la Federación Rusa», aseguró.

El expresidente Dmitry Medvedev, número dos del Consejo de Seguridad de Rusia, fue más allá al prometer que los ataques eran solo un primer episodio, y llamó al «desmantelamiento total del sistema político de Ucrania».

Los ataques «lograron su objetivo», aseguró el Ministerio de Defensa ruso.

El domingo, Putin había acusado a Ucrania de haber organizado, con ayuda de otros países, la explosión del puente. Kiev no confirmó ni negó su participación, pero mensajes desde la Presidencia se jactaban del mismo.

El presidente ruso también tildó de «terrorismo nuclear» los ataques de las fuerzas ucranianas contra la central de Zaporiyia, y otros que atribuyó a los servicios secretos ucranianos contra la planta nuclear de Kursk, en Rusia.

También acusó a Kiev del «asesinato de figuras públicas, periodistas y científicos» y de «ataques terroristas en el Donbass desde hace más de ocho años». Moscú denuncia, asimismo, más de un centenar de ataques ucranianos a 32 localidades rusas en la última semana. Pero para Kiev, la de ayer fue una respuesta desesperada a la situación de debilidad en la guerra. «Putin está desesperado por las derrotas en el campo de batalla y está utilizando el terrorismo con misiles para tratar de cambiar el ritmo de la guerra a su favor», criticó el ministro ucraniano de Exteriores, Dmytro Kuleba.

«Están intentando destruirnos a todos, de borrarnos de la faz de la tierra», reaccionó el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, que volvió a pedir a sus aliados occidentales una respuesta dura a Moscú. Estos prometieron seguir enviando armamento.

La UE consideró que estos ataques equivalían a «crímenes de guerra» por los que sus responsables deben «rendir cuentas» y prometió continuar su apoyo militar «tanto como sea necesario». «Haremos que Putin y Rusia rindan cuentas por sus atrocidades y crímenes de guerra, y brindaremos el apoyo necesario» a Ucrania, afirmó el presidente de EEUU, Joe Biden.

El secretario general de la ONU, António Guterres, denunció «una escalada inaceptable» y la OTAN también condenó los ataques contra la infraestructura civil prometiendo su apoyo a Kiev «mientras sea necesario».

India pide parar la escalada

Berlín anunció para hoy una reunión virtual de emergencia de los líderes del G7 y Zelensky. Alemania también entregará urgentemente un primer sistema de defensa antiaérea prometido desde hace mucho tiempo. Más allá de las condenas occidentales fue significativa la reacción del Gobierno indio, que, desde su postura de neutralidad, va aumentando el tono crítico. Sin llegar a mencionar a Moscú, expresó su profunda preocupación por «el aumento de la escalada del conflicto en Ucrania, incluidos los ataques contra las infraestructuras y la muerte de civiles», a la vez que se mostró dispuesto a «apoyar cualquier esfuerzo destinado a una desescalada».

«La escalada de hostilidades no beneficia a nadie. Instamos al cese inmediato de las hostilidades y al retorno urgente a la vía de la diplomacia y el diálogo», añadió, a la vez que reiteró su postura a favor «del respeto por la soberanía y la integridad territorial de todos los Estados».

Bielorrusia concentra tropas en la frontera

El presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, anunció el despliegue de tropas de su país y rusas en respuesta a lo que calificó de amenazas ucranianas para lanzar ataques dentro de sus fronteras, una decisión tomada el pasado viernes en una reunión cara a cara con su homólogo ruso, Vladimir Putin. «En vista del agravamiento de la situación en las fronteras occidentales de la Unión Estatal (conformada por Bielorrusia y Rusia) acordamos desplegar una agrupación (militar) regional» de ambos países, señaló.

Bielorrusia convocó el domingo al embajador ucraniano en Minsk para denunciar formalmente a Kiev por planear un ataque dentro del país.

«Háganle saber al presidente de Ucrania y a otros dementes que el puente de Crimea les parecerá un regalito si mancillan con sus manos sucias tan solo un palmo de nuestro territorio», advirtió Lukashenko en una reunión con mandos militares.

El propio mandatario bielorruso reconoció que «está claro que a los ucranianos no les hace falta para nada» abrir un frente en su frontera norte. «¿Para qué? Esto es una locura desde el punto de vista militar», se cuestionó. Sin embargo, aseguró que «sus amos los están empujando para que desaten una guerra contra Bielorrusia, para implicarnos en esto. Para saldar cuentas a la vez con Rusia y con Bielorrusia», insistiendo en que «la dirección política y militar de la Alianza atlántica y de una serie de países europeos ya estudia abiertamente las variantes de una posible agresión en contra de nuestro país, incluyendo un ataque nuclear».

Kiev rechazó «categóricamente las insinuaciones del régimen bielorruso» y las inscribió en «un plan ruso para provocar y acusar aún más a Ucrania».

Minsk las justificó asegurando que las fuerzas ucranianas han minado las carreteras y volado casi todos los puentes y vías férreas que unen ambos países, mientras «apuntan a nuestros agentes de fronteras y a veces disparan al aire».GARA