Raimundo FITERO
DE REOJO

Tiempo para la hidratación

Nadie hablará nunca de la muerte repentina de un caballero con evidentes rasgos borbónicos, que reclamaba la paternidad del suegro de Urdangarin que justo unas horas antes de acudir a Telecinco a contar su caso, probablemente con alguna prueba, se encontró con la muerte en su camino. Si este bastardo hubiera sido reconocido, el besamanos de los cuñados de Urdangarin poniendo en fila a dos mil quinientas personas que dicen representar a la sociedad política y civil española en una ceremonia arcaica y lamentablemente agotadora, porque esa cantidad de apretones de mano requiere de tiempos para la hidratación y un equipo de asistencia de limpieza de manos exhaustiva.

La prensa de la caverna españolista que se puede agrupar en ese vídeo que debe tener ese sentido del humor franquista tan irreconocible para los de la Liga de los Sin Corbata, donde se enorgullecen de ser fachas unas cuentas personas que, sin duda, lo son, ha decidido que, si la Legión desfila con un ejemplar masculino de su mascota, se trata de un borrego. Es una manera de indicar la proyección freudiana, creen que todos los que les leen deben ser unos borregos por tragarse tantas trolas e intoxicaciones. Es obvio que se trata de un cabrón. Y si quieren que busquen una media docena de maneras de llamar al marido, hermano o hijo de la cabra.

Y si no que le pregunten a Ortega Cano que asegura tener un semen de fuerza. Y lo dice frente a la incalificable y abyecta persona conocida como AR, que saliendo de un cáncer critica los presupuestos por dedicar más presupuesto a la sanidad pública.