¿Por qué unos ganan y otros no?
En Gasteiz, la lucha de los trabajadores de Mercedes Benz cambió la rutina laboral del verano y, durante semanas, acaparó los titulares de la prensa y el interés de la sociedad gasteiztarra. Las imposiciones de la empresa en la negociación del convenio y la exigencia de un nuevo turno, el de la sexta noche, consiguieron unir a los sindicatos y a 5.000 trabajadores, que utilizaron la asamblea y la huelga como instrumento para proteger y blindar sus derechos. Desde las instituciones y la patronal, que en la CAV defienden los mismos intereses, se amenazó con que las huelgas, convocadas por ELA, LAB y ESK, con un seguimiento del 95%, ponían en peligro el «futuro» de la plantilla y los 1.200 millones que la empresa alemana iba a invertir en la producción de Gasteiz. El alcalde, Gorka Urtaran, intentó culpar directamente a ELA y LAB diciendo que estos sindicatos desoían lo que los trabajadores querían. Pues bien, se equivocaron. Primero, los que niegan o minimizan el valor de la huelga y, después los que, como Urtaran, desvalorizan la acción sindical. Esta semana en la elección del nuevo comité, por primera vez, UGT y CCOO pierdan la mayoría en favor de ELA, LAB y ESK. El porqué de este resultado bien merecería un debate en ese postmodernismo del consenso obligatorio que todo lo arrasa.

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