JORNADA DE MOVILIZACIÓN CONTRA LA REFORMA BORNE DE LAS PENSIONES

Reformas que prometen reforzar pero debilitan el sistema de pensiones galo

Pensión a los 60 años. La reivindicación aflora en cada oleada de movilización para recordar que ese logro, que se cimentó bajo el mandato de François Mitterrand, en 1983, es una referencia de bienestar social que han horadado las sucesivas reformas. Un repaso al historial de aumentos de edad de jubilación y periodo de cotización ayuda a enmarcar la protesta que recorrerá hoy las calles del Hexágono.

(Fotografías: Guillaume FAUVEAU)

Desde la década de los 90, con el mantra de que el equilibrio financiero del sistema corría peligro, sucesivas reformas han llevado a alargar la edad de jubilación y estirar los periodos de cotización en el Estado francés.

Así, mientras que en 1972 un trabajador necesitaba cotizar 37,5 años para acceder a la pensión completa, hoy debe aportar 42 anualidades y a partir de 2027 serán 43.

Jubilación a los 60. La aspiración se hizo realidad con la llegada al Palacio del Eliseo del socialista François Mitterrand. La ley apadrinada por el primer ministro François Mauroy vio la luz en 1983.

Cara a la movilización que se desarrollará hoy con vistas a hacer descabalgar la reforma de pensiones presentada por la primera ministra Élisabeth Borne, el pasado 10 de enero, un repaso a los cambios habidos desde entonces puede ayudar a medir mejor lo que está en juego, que no es otra cosa que la pervivencia y mejora del sistema por repartición, que toma como base la solidaridad intergeneracional.

Ello en un contexto de fuerte presión para generalizar como «opción imprescindible» un modelo de capitalización que absorbe ahorro de los asalariados y beneficia, de principio a fin, a los bancos y los fondos de inversión.

Repartición o capitalización

Las alertas sobre la insostenibilidad del sistema han sido recurrentes a la hora de justificar recortes y, en paralelo, han acelerado esa mudanza desde lo colectivo hacia lo individual.

A modo de un anuncio de alarmas, el mensaje fatalista sobre el futuro de las pensiones públicas acrecienta el sentimiento de inseguridad. Y también la búsqueda de soluciones particulares.

Creado hace solo tres años como producto captador de planes precedentes y de futuros ahorros, el Plan de Ahorro para la Jubilación (PER), impulsado desde el Ministerio de Economía galo, pero gestionado por bancos y aseguradoras, alcanzó la cifra de seis millones de clientes a finales de junio de 2022, lo que supuso doblar la previsión con la que esperaba cerrar el año.

1991: «Libro blanco de las pensiones»

El 'Libro blanco de las pensiones', elaborado a instancias del primer ministro Michel Rocard, en 1991, fue el primer documento en explicitar «el riesgo de desequilibrio para el sistema», que achacaba a factores como el crecimiento de la cuantía de las pensiones, el aumento de la esperanza de vida, el recorte de la vida laboral y el aumento del número de personas desempleadas.

Fue ese análisis el que sirvió de base a la ley de julio de 1993, adoptada bajo el Gobierno presidido por el conservador Edouard Balladur, y que modificó los criterios de cálculo de las pensiones.

Se amplió así el periodo de cotización de 37,5 a 40 años y el periodo de cómputo pasó de referenciarse en el salario medio de los 10 mejores años a basarse en los 25 mejores ejercicios. Dicha reforma ligó por vez primera la revalorización de las pensiones a la inflación.

Al sistema de pensiones no le han faltado escribanos. En 1995 llegó el turno al presidente Jacques Chirac, también conservador, y para más señas a su primer ministro Alain Juppé. Su plan para adelgazar el déficit de la Seguridad Social puso, en esa ocasión, en la diana a los empleados públicos.

Los funcionarios lanzaron una huelga de varias semanas que llevó a la parálisis de servicios de transporte.

El primer ministro Juppé reculó finalmente sobre las pensiones, pero no sobre otros ajustes incluidos en el plan.

En 2003, el Gobierno de François Fillon volvió a la carga. Tras un mes de intenso debate parlamentario, vio la luz una nueva ley. Lo que son las cosas, el plan del «ogro Fillon» fue bastante menos expeditivo, al menos en los plazos, que el que ahora defiende la primera ministra, Élisabeth Borne, adepta al 49.3 o decretazo para hacer pasar sus leyes.

Contemplaba que en 2012 se pasara a los 41 años de cotización y en 2020 a los 42. Borne propone que se pase de cotizar de 42 a 43 años desde 2027, y no a partir de 2033, con lo que el impacto de la reforma será inmediato.

No pasó con Juppé (1995), sí con Sarkozy (2007)

Nicolas Sarkozy estrenó su primer quinquenio lanzando la artillería contra los regímenes especiales por los que cotizaban los trabajadores de sociedades públicas, algunas de ellas luego privatizadas.

Empleados de las energéticas EDF y GDF, ferroviarios de la SNCF, trabajadores de los transportes públicos parisinos RATP... vieron cómo su periodo de cotización pasaba a 40 años. Lo que no pudo ser en 1995 se implementó en 2007, cuando, en un contexto más avanzado de desregulación laboral, pasó mejor la píldora de oponer la situación de la mayoría social con «los privilegios de algunos trabajadores».

La principal medida de la reforma del sistema de pensiones adoptada en 2010, y defendida por el ministro de Trabajo Éric Woerth, consistió en hacer recular dos años más la edad de retiro. Fue ese ministro, y futuro visitante de los tribunales como su mentor, Sarkozy, o el propio Fillon -siempre en causas ligadas al uso irregular del dinero público-, el que se atrevió a cruzar la barrera de los 60 años.

Unidad sindical equivale a un millón de manifestantes

La reforma Woerth hizo retroceder, efectivamente, hasta los 62 años la edad de jubilación, rompiendo así el «gran símbolo social mitterrandista».

Hasta 14 grandes protestas trataron de impedir sus planes. La del 12 de octubre de 2010 reunió a 3, 5 millones de manifestantes, según los sindicatos, y a 1,1 según el Ministerio de Interior. Como entonces, hoy todos los sindicatos -incluida la reformista CFDT- marcharán juntos. No está de más repasar las cifras para entender mejor ese reto de sacar a las calles a «un millón de manifestantes» lanzado por los convocantes de la jornada de arranque de movilizaciones planteada para hoy.

Siguiendo con el calendario, la vuelta de la izquierda al Elíseo en 2014, de la mano de François Hollande, no llevó a la ministra de Asuntos Sociales Marisol Touraine a inspirarse en el mitterrandismo. Al contrario, aportó un método para aumentar un trimestre cada tres años entre 2020 y 2035 hasta alcanzar los 43 años de cotización «para las generaciones nacidas desde 1973».

2014: Reforma Touraine, y caída al vacío de Hollande

Esa «reforma Touraine» es la referencia, en la secuencia temporal, del presidente Emmanuel Macron. Su predecesor, François Hollande, no pudo ni siquiera aspirar como candidato a un segundo mandato, arrastrado por la impopularidad que cosechó con esa y otras reformas de corte «socioliberal», y más en general con su política de austeridad.

Con otra gestión de los tiempos, el dirigente liberal ha colocado la reforma al arranque de su segundo y definitivo mandato, que concluirá, si nada altera el calendario, en 2027.

Macron ha lanzado el pulso

y los sindicatos han recogido el guante. Tienen dos «teles» en contra -los telepredicadores contra la huelga y el teletrabajo-, además del frío invernal. Si se confirma una protesta masiva, recargarán de épica la batería cara a seguir con la pelea por el futuro de las pensiones públicas, clave de bóveda de un sistema de bienestar del que el Estado francés ha hecho, durante más de medio siglo, una de sus más reconocibles señas de identidad.

Mobilizazio handia espero da Baionan

CDFT, CGT, FO, CFE CGC, CFTC, UNSA, Solidaires eta FSU sindikatuek gaur 10.30etik goiti Baionan iraganen den manifestazioan parte hartzera deitu dute, erretreten erreformaren aurka. LABek ere karrikara irteteko deia egin du. Ñabarduraz ñabardura, indar sindikalen batasunak mobilizazio arrakastatsua izateko baldintzak sortu ditu. Deitzaileen arabera, berdin funtzio publikotik zein sektore pribatutik jasotako «oihartzunek» Elisabeth Bornek aurkezturiko erretreten erreforma geldiarazteko deitu duten lehen protesta honek erantzun zabala izanen duela aditzera ematen dute. Hezkuntzari dagokionez, haur txikiei harrera egiteko egitura guztiak itxita izanen dira Baionan. Angelun, Urruñan edo Donibane Lohizunen ikastetxe ugari itxita izanen direla ohartarazi dute udalek, tokian toki gutxieneko zerbitzuak plantan emanez.

Biarritzeko aireportuan aurreikusita dauden bederatzi hegaldietatik hiru bertan behera utzi zituzten atzo. Kontrolatzaileek gaur hartuko duten jokabidearen arabera jarduera gehiago moteldu daiteke. Eskualdeko tren zerbitzurik (TER) ez dela izanen adierazi zuen, bestalde, SNCF konpainiak; gaineratuz, AHTren kasuan bostetik bat baizik ezin dela ziurtatu. Intersindikalak karrikara ateratzeko deia egina du, 2030erako erretreta 62 urtetik 64ra luzatzeko asmoa errefusa dadin. LABek 60 urterekin erretiroa hartzeko adinera itzultzea galdetzen du, 37,5 urteko kotizazioarekin. Gainera, gutxieneko soldataren araberako pentsioa eskatzen du. M.U.