Movilización tras el atropello de dos migrantes en la autopista A63
Etorkinekin llevó a cabo en la tarde de ayer una concentración en Urruña para exigir «información y transparencia» sobre un nuevo episodio dramático ligado a la política migratoria, el atropello de dos migrantes en la A63, a la altura de esa localidad labortana.

Dos jóvenes migrantes se vieron implicados el pasado jueves en un accidente ocurrido en la autopista A63, a altura de Urruña, localidad labortana en la que ayer por la tarde se celebró una concentración en la que participaron decenas de personas y que sirvió para denunciar ese nuevo siniestro que, para las asociaciones de solidaridad, no es tal, pues responde a la persistente situación de bloqueo en la muga.
De acuerdo con los pocos datos de que se disponen sobre lo ocurrido, estas dos personas caminaban al borde de la autopista, a la altura de Urruña -uno de los puntos desde los que acceden migrantes a la A63- cuando se produjo el atropello. Según informó una representante de Etorkinekin a NAIZ, se trataría de dos hermanos de origen argelino.
A resultas del accidente, ambos fueron evacuados en ambulancia, aunque a partir de ahí, la asociación no ha podido confirmar ni el estado ni el lugar en que se encuentran esas personas. Uno de ellos presentaría múltiples traumatismos, según el primer parte médico, y al parecer la persona que conducía el vehículo también sufrió heridas.
Ningún organismo público con responsabilidad en la materia ha informado hasta ahora sobre lo sucedido, por lo que Etorkinekin exige que «no se oculten hechos absolutamente graves». «Advertimos desde hace tiempo del peligro derivado de este tipo de situaciones, ya que recibimos avisos de manera regular de ciudadanos que ven cómo los migrantes hacen a pie el recorrido entre Hendaia y Baiona, caminando por el borde de la autopista», señalaron ayer.
Controles permanentes
Insistieron en que lo ocurrido es consecuencia de la situación que se da en los pasos entre Lapurdi y Gipuzkoa. Aunque desde hace algunas semanas no se ve de manera asidua a policías en las garitas colocadas en los puentes de Santiago y Behobia, franquear esa muga, en la que se restauraron los controles permanentes hace ahora dos años, sigue siendo muy complicado para los migrantes.
«La decisión de tomar esas vías no es sino la consecuencia del control policial omnipresente y racista que se da en nuestras localidades transfronterizas», denunció esta federación de grupos de apoyo a personas migrantes.

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