Isidro ESNAOLA

La inteligencia artificial absorbe la atención de las tecnológicas

El éxito del programa de conversación de inteligencia artificial ChatGPT ha llegado en un momento en que las principales fuentes de ingresos de las grandes tecnológicas se han debilitado. Esta coyuntura negativa ha hecho que redoblen su apuesta por la inteligencia artificial a pesar de que, de momento, predominan los fracasos.

Logotipo de la empresa OpenAI que ha desarrollado ChatGPT, un programa de inteligencia artificial capaz de mantener una conversación.
Logotipo de la empresa OpenAI que ha desarrollado ChatGPT, un programa de inteligencia artificial capaz de mantener una conversación. (Lionel BONAVENTURE | AFP)

Tras la presentación de resultados del año 2022 y después de despedir a buena parte de su plantilla, los directores ejecutivos de las grandes corporaciones tecnológicas han expuesto sus planes para el futuro y en sus discursos los conceptos que más se han escuchado han sido «inteligencia artificial», «inteligencia artificial generativa» o «aprendizaje automático».

El éxito del programa de conversación de inteligencia artificial ChatGPT y el lanzamiento de otros programas que pueden generar virtualmente texto e imágenes parecen haber desencadenado una carrera por integrar esos sistemas en las actuales aplicaciones de las grandes corporaciones, especialmente en los buscadores. En este apartado, los directores ejecutivos esbozaron unos planes muy ambiciosos que son al mismo tiempo una invitación a los inversores para que apuesten por sus respectivas compañías.

El atractivo de la búsqueda guiada por inteligencia artificial es que, en lugar de una lista de enlaces como ahora, podría ofrecer resultados explicados en un lenguaje sencillo, e incluso proponer cartografía, reuniones de trabajo, contactos relacionados con el tema o un análisis de imágenes. Este nuevo enfoque podría hacer que en el futuro la navegación sea más rápida y eficiente. No está claro, sin embargo, el impacto que podría tener en el actual modelo de publicidad dirigida, que conforma la columna vertebral de los motores de búsqueda como Google y especialmente de sus ingresos.

Pero no todo son buscadores. El director ejecutivo de la compañía Snap, Evan Spiege, recalcó la importancia de la inteligencia artificial generativa en la realidad aumentada, que es el principal negocio de su empresa, ya que puede acelerar el proceso de creación de imágenes puesto que ya no hará falta que los artistas creen modelos previos en tres dimensiones.

MÁS FRACASOS QUE ÉXITOS

De momento, los sistemas de inteligencia artificial conllevan importantes riesgos para las corporaciones debido a los sesgos que contienen sus algoritmos y que pueden desviar los resultados en direcciones no deseadas. Microsoft, por ejemplo, ahora aliada con OpenAI, lanzó en 2016 una aplicación en Twitter que enseguida comenzó a generar contenido racista e inmediatamente tuvo que ser cerrada. Otro caso más reciente es el de Meta (Facebook) que el 15 de noviembre de 2022 presentó Galactica, una aplicación de lenguaje capaz de resumir artículos científicos, y que incluso ayudaba a redactarlos. Pero Galactica también generaba respuestas absurdas o racistas. Meta tuvo que retirar esa aplicación solo tres días después de lanzarla.

Google presentó el pasado miércoles su aplicación Bard pero no dio detalles sobre cómo y cuándo integraría Bard en su función principal de búsqueda. La causa es que la víspera Bard ofreció una respuesta errónea en una prueba pública y cuando se descubrió el error las acciones de Alphabet cayeron un 9%, aunque posteriormente lograron recortar parte de las pérdidas.

«Aunque Google ha sido líder en innovación de inteligencia artificial en los últimos años, parecían haberse dormido al implementar esta tecnología en su producto de búsqueda», señaló Gil Luria, analista senior de software de D.A. Davidson a Reuters. «Google ha estado luchando durante las últimas semanas para ponerse al día con el motor de búsqueda y eso provocó que el anuncio de ayer (el pasado martes) fuera apresurado lo que provocó el bochornoso lío de publicar una respuesta incorrecta durante su demostración».

EL NEGOCIO EN LA NUBE

El recorte en gastos de publicidad está siendo muy acusado y así lo reflejan las cuentas de Google. Por otro lado, los servicios en la nube se habían convertido en la principal fuente de ingresos de Microsoft y Amazon, sin embargo, también han empezado a disminuir. La desaceleración, la alta inflación y los elevados tipos de interés han llevado a un ajuste en los planes de gasto de las empresas y parece que los servicios en la nube también forman parte de los recortes. «Alguna vez se pensó que era el flujo de ingresos más defensivo que había en tecnología [los servicios en la nube], pero estamos viendo que los inversores cuestionan el carácter no cíclico del negocio», señalaron a Reuters los analistas de Bernstein.

Desde el primer trimestre de 2020, el líder de este mercado, Amazon Web Services, y Azura de Microsoft registraron incrementos trimestrales del 30% y del 50% respectivamente. Sin embargo, el último trimestre de 2022, los ingresos por estos servicios empezaron a ralentizarse y apenas aumentaron un 20%. Las previsiones para 2023 son todavía menores.

La caída general de ingresos no ha hecho más que acelerar la apuesta por la inteligencia artificial de las grandes tecnológicas. La paradoja es que precisamente el auge de la inteligencia artificial podría impulsar de nuevo la demanda de servicios en la nube, ya que las aplicaciones de inteligencia artificial requieren de un gran potencial de procesamiento y cálculo que es lo que estos servicios ofrecen.