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La petrolera tiene ganancias históricas e Imaz sigue quejándose del Gobierno

Repsol anunció ayer unos beneficios netos de 4.251 millones de euros en 2022, lo que supone un incremento del 71% respecto al año anterior y es el segundo más alto de su historia. Además, informó de un incremento del 11% en la remuneración en efectivo para sus accionistas en 2023 y de que su consejero delegado, Josu Jon Imaz, vio aumentada su remuneración hasta los 4,13 millones de euros en 2022, un 3,5% más que en 2021,

Repsol expuso que los beneficios anotados en 2021 y 2022 (6.750 millones de euros) aún no permiten compensar las pérdidas de 2019 y 2020 (7.105 millones de euros).

No obstante, la generación de caja permitió durante el año una reducción de la deuda neta del 61%. Además, Repsol anunció un incremento del 11% en la remuneración en efectivo para sus accionistas en 2023, y llevó a cabo la amortización de 200 millones de acciones.

En cuanto a los 4,3 millones de euros de sueldo de Josu Jon Imaz, de esa cantidad, 1,2 millones de euros corresponderían a su retribución fija; 1,33 millones, a la remuneración variable a corto plazo; 970.000 euros, a la variable a largo plazo; 177.000, por su pertenencia al consejo de administración, y 282.000, por otros conceptos.

Quejas y recurso

Después de presentar resultados, el consejero delegado de Repsol se refirió al impuesto establecido por el Gobierno español para gravar con el 1,2% las ventas de las energéticas con unos ingresos superiores a 1.000 millones anuales, lo que a Repsol le supondrá pagar en torno a 450 millones de euros. Resaltó que «considerar extraordinario un beneficio que se obtiene de un gran esfuerzo inversor y penalizarlo frente al que se dedica a importar productos de otros continentes sin crear un solo empleo industrial, es, además de injusto, incomprensible y perjudicial para la economía española».

A su parecer, «los mensajes populistas solo sirven para dificultar la actividad empresarial, provocar desconfianza en los inversores, reducir la inversión y la actividad económica, disminuir la recaudación de impuestos y poner en riesgo el empleo industrial. Frente a estos mensajes, Repsol apuesta por un camino de responsabilidad con la sociedad».

En el mismo sentido, a Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Iberdrola, Endesa y EDP) anunció su decisión de interponer un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional española contra el impuesto extraordinario y temporal del 1,2% impulsado por el Ejecutivo español y que considera que resulta «discriminatorio e injustificado».