Donibane no olvida a Ángel Berrueta y a Kontxi Sanchiz
El barrio iruindarra de Donibane volvió a arropar ayer, 19 años después, a las familias de Ángel Berrueta y Kontxi Sanchiz. Como cada 13 de marzo, el vecindario volvió a mostrar su cariño a las familias y reclamó un verdadero reconocimiento oficial por parte de las instituciones para las víctimas de la violencia policial.

Han pasado ya 19 años desde que el policía Valeriano de la Peña y su hijo Miguel José mataron a Ángel Berrueta en su panadería. Han pasado también 19 años desde que una carga de la Ertzaintza se llevó la vida de Kontxi Sanchiz en Hernani cuando denunciaba lo que había sucedido horas antes en Iruñea. Han pasado ya 19 años, pero el recuerdo de ambos sigue vivo en el barrio de Donibane. Un año más, como cada 13 de marzo, vecinos de Donibane y de otros barrios de Iruñea se congregaron ayer en la calle Martin Azpilikueta, frente a la panadería de Berrueta, para recordarle. También asistieron los concejales de EH Bildu Joseba Asiron y Garbiñe Bueno y las parlamentarias Laura Aznal y Bakartxo Ruiz. Entre quienes entregaron un ramo de flores a la familia Berrueta, se encontraba Eneko Etxeberria, hermano del desaparecido José Miguel Etxeberria, «Naparra».
Un año más, el sonido del zanpantzar atronó las calles de Donibane, mientras portaban los retratos de Berrueta y Sanchiz. Un año más, y van 19, se denunció que Berrueta fue víctima del odio sembrado por el aparato mediático del Estado tras los atentados islamistas del 11M en Madrid para intentar que el PP se mantuviera en el poder. Dos portavoces de la plataforma organizadora del acto destacaron que Berrueta se mantuvo firme, defendiendo su opinión, cuando su vecina María Pilar Rubio quiso colocar un cartel en su tienda. También se mantuvo firme cuando el policía Valeriano de la Peña y su hijo Miguel José le propinaron varias cuchilladas. Además de los de Berrueta y Sanchiz, estuvo también presente el recuerdo de Xabier Rey, vecino del barrio de Donibane muerto en la cárcel de Puerto-III.
Valeriano de la Peña disfruta de permisos desde 2019, cuando cumplió tres cuartas partes de la condena que le impusieron. Sin embargo, su pena no sido extinguida. No lo estará hasta el 7 de marzo de 2024.
Gurasoak, paz y Justicia
Dos integrantes de Gurasoak, colectivo al que pertenecía Berrieta, destacaron que no le olvidan y que tampoco olvidan las condiciones en las que se produjo su muerte. «Seguro que no hace falta que te recordemos el sufrimiento de tu familia y de tus amigos, pero queremos decirte que todos estamos implicados en conseguir que lo que te pasó a ti y otros muchos de nuestra querida Euskal Herria no vuelva a suceder», señalaron.
«Sabemos quiénes tenemos enfrente, pero no dudamos de nuestro compromiso para que la sociedad cambie para hacer una convivencia en paz basada en la justicia. Es duro, Ángel, poder avanzar porque los palos en las ruedas son continuos, pero tu recuerdo y tu empuje nos da fuerza para seguir contra viento y marea. Recordamos que sigues vivo, Ángel; que sigue viva Kontxi y que sigue vivo Xabi. Estáis vivos y seréis eternos en nuetros corazones, porque fuisteis víctimas de la misma sinrazón», añadieron.
Aitziber berrueta
El momento más emotivo del acto correspondió a Aitziber Berrueta, hija de Ángel, que agradeció el apoyo de sus vecinos y también el de la familia de Kontxi Sanchiz. Tras recordar las vivencias de su infancia junto a sus hermanos y a su aita, denunció que no existe todavía un reconocimiento oficial a las víctimas de la violencia policial. «Aquí hay muchas personas que vienen a acompañarnos. Tenemos su reconocimiento. Siempre lo hemos tenido y siempre lo hemos sentido. Pero lo cierto es que el reconocimiento oficial como víctima de la violencia del Estado, tanto el tuyo como el de tantas otras víctimas en Nafarroa, es una asignatura pendiente», destacó.
«La verdad ya la sabemos. Todas las familias de esas víctimas la sabemos. Ahora es necesario dar pasos firmes en el reconocimiento oficial. Sabemos que la Ley de Víctimas de la Violencia Policial, que son víctimas del Estado, es muy estrecha, demasiado. Pero es un instrumento que debemos utilizar para que estas otras víctimas a las que tanto les cuesta reconocer tengan su lugar. Esta ley ha de servir para reconocer nuestro sufrimiento, el sufrimiento de las familias y de las personas cercanas a las víctimas del Estado. Ese ha de ser nuestro objetivo. Seguiré luchando para que todas ellas sean reconocidas. Aita, maite zaitut!», añadió Aitziber Berrueta, siendo respondida por el aplauso de los congregados.
Moreno y Lisci, dos trayectorias de menos a más en Osasuna

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA
