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Alcaldes detallan las razones de su oposición al gasoducto por Aralar

Representantes municipales expusieron ayer en el Parlamento navarro por qué se oponen a la construcción de un gasoducto por Aralar. «No estamos en contra del proyecto, sino del trazado», aclaró la alcaldesa de Arakil. «Las cosas se pueden hacer de otra manera», aseguró.

Comparecencia de Aralar Zaindu Dezagun contra el actual proyecto de gasoducto.
Comparecencia de Aralar Zaindu Dezagun contra el actual proyecto de gasoducto. (Idoia ZABALETA | FOKU)

Representantes municipales rechazaron ayer en el Parlamento navarro el proyecto de conducción de gas previsto entre Arakil y Lekunberri, atravesando la sierra de Aralar, al considerarlo «extremadamente perjudicial» y defendieron como alternativa el trazado del Plazaola, que aseguraron es más económico y menos agresivo medioambientalmente.

La alcaldesa de Arakil, Oihana Olaberria, y el alcalde de Larraun, Mikel Uharte, junto con el técnico Mikel Martínez, detallaron en una sesión de trabajo, convocada por EH Bildu, Podemos Ahal Dugu e Izquierda-Ezkerra, la situación actual del proyecto. La comparecencia en la Cámara se produce pocos días antes de la movilización convocada por Aralar Zaindu Dezagun para el sábado.

«No estamos en contra de que se lleve gas a Lekunberri pero se puede hacer de otra manera, no estamos en contra del proyecto, sino del trazado», aseveró la alcaldesa de Arakil, quien dijo no entender cómo un proyecto «tan mal presentado y tan mal dimensionado ha llegado hasta aquí» y es que «dentro de 15 días la empresa va a poder iniciar las obras».

Cuestión de «voluntad política»

Su «preocupación» por esta situación y por la «tremenda falta de respeto» que supone que sus propuestas no hayan sido escuchadas son los factores de su presencia en la Cámara para insistir en que «las cosas pueden hacerse de otra manera». «Es cuestión de «voluntad política, venimos a solicitar su apoyo, Aralar lo merece», dijeron.

Al respecto, el alcalde de Larraun indicó que este proyecto ha terminado «en el Tribunal Supremo, pero ninguno ha entrado al fondo de la cuestión, nos hemos quedado en el tema administrativo». Tras el proceso judicial, aclaró, se han visto obligados a dar una licencia favorable, con una serie de requisitos que no va a ser posible cumplir.

El proyecto presentado fue analizado por el técnico, quien sostuvo que no incluye topografía ni estudio geológico, así como que conlleva daños por erosión, deslizamiento de taludes y pérdida de masa forestal y flora.

Al respecto, apuntó que la estimación de superficie arbolada que se va a ver afectada, 12.000 metros cuadrados, «se queda muy lejos de los 66.000 reales». «Si hay un árbol cada diez metros cuadrados hay 6.600 árboles y no hay ningún dato que diga que se va a tirar ese número de árboles», añadió, tras lo que apuntó que la ley exige un proyecto de reforestación que no hay.

En cuanto a los acuíferos, comentó que «se han dejado la mitad y minimizan el impacto, dicen que afectan a 5.800 metros cuando son 12.000». Denunció también que no se habla de cómo se van a gestionar los residuos.