Maite UBIRIA BEAUMONT
BAIONA

Denuncia para arrojar luz sobre la muerte de migrantes en Ziburu

Tres asociaciones de defensa de derechos de las personas migrantes secundarán al único superviviente del drama ocurrido el 12 de octubre de 2021 y a las familias de los tres jóvenes que fallecieron tras ser arrollados por el tren cerca de la estación de Donibane Lohizune.

Movilización ante la estación de Donibane Lohizune para denunciar las muertes.
Movilización ante la estación de Donibane Lohizune para denunciar las muertes. (Guillaume FAUVEAU)

Tres asociaciones de defensa de las personas migrantes -La Cimade, Anafé y Gispi-, secundarán a las familias de los tres jóvenes argelinos que fallecieron tras ser arrollados por el tren mientras pernoctaban en las vías, en Ziburu (Lapurdi). A esa denuncia, en tanto que parte civil, se ha sumado también la única persona que logró sobrevivir al accidente.

Con esa denuncia, interpuesta ante el Tribunal de Baiona, con fecha de 15 de junio de 2023, las partes buscan «transparencia y verdad» sobre un accidente ligado directamente a la política migratoria, ya que ese grupo de jóvenes se había detenido a descansar en el lugar tras haber logrado sortear los controles de la Policía francesa en la muga de Irun.

VÍCTIMAS CON NOMBRE

El grave siniestro se produjo a primera hora de la mañana del 12 de octubre de 2021, cuando el tren de cercanías procedente de Hendaia arrolló a ese grupo de personas, causando la muerte a tres de ellas y dejando herida grave a la cuarta.

Este último joven, ingresado de urgencia en el Hospital de Baiona, declaró a la Policía que, tras haber atravesado la frontera, el grupo se refugió a esa altura de la vía férrea, por ser una zona «poco frecuentada y oscura», a fin de evitar controles de la Policía.

Aunque no se dieron a conocer oficialmente los nombres de los fallecidos, que tenían 21, 23 y 30 años de edad, la escritora Marie Cosnay trazó tiempo después del accidente el recorrido vital de esas personas. Gracias al testimonio de la escritora, recogido por el digital parisino Médiapart, la ciudadanía pudo conocer que el migrante más joven se llamaba Mohamed Kema. Una segunda víctima fue identificada como Fayçal Hamadouche.

La escritora tituló su relato ‘‘Víctimas de la frontera vasca’’ sumando así su testimonio a las denuncias de las organizaciones de apoyo a los migrantes que, a raíz del dramático suceso, volvieron a recordar que «la seguridad de las fronteras no puede estar por encima de las vidas de las personas».

El accidente, ocurrido a escasos 500 metros de la estación de Donibane Lohizune, motivó una primera denuncia que fue registrada por la persona herida, las familias de los tres fallecidos y las tres asociaciones el 6 de diciembre de 2021. Sin embargo, la Fiscalía de Baiona archivó esa primera demanda «por homicidio involuntario». Ello ha llevado ahora a las víctimas y asociaciones civiles a constituirse como parte civil para tratar de sacar adelante una nueva denuncia que ya está en manos de un juez instructor de Baiona.

Los denunciantes aspiran a que esta investigación judicial permita «determinar el rol causal de las políticas de control de frontera» en el drama ocurrido en Ziburu. Recuerdan que desde que reimplantaran los controles fronterizos internos, en 2015, las autoridades francesas «no cesan de renovar» esas restricciones a las que consagran «medios materiales, tecnológicos y humanos crecientes».

POLÍTICA DE FRONTERAS

«Las autoridades responsables, en sus diferentes escalas, de esta política de ‘militarización’ de las fronteras no pueden ocultar que reforzando los obstáculos y los dispositivos de vigilancia y de control, contribuyen a la multiplicación de accidentes graves y de muertes, ya que las personas migrantes se ven obligadas a buscar vías cada vez más peligrosas para evitar su devolución», expresan las asociaciones en la nota emitida para dar cuenta de la nueva iniciativa que han emprendido para dar verdad y justicia a las víctimas del drama en Ziburu.