¿Pugna «diplomática» por la hegemonía mundial?
Toda cumbre o reunión de alto nivel no deja de ser una escenificación, por lo que conviene no dejarse llevar por las frases-cliché y desideratums que suelen servir para clausurarlas.
Pero un gesto, como que el presidente chino Xi recibiera al jefe de la diplomacia estadounidense Blinken, es preferible a un desaire y la decisión siquiera de mantener abiertos los canales de comunicación entre ambas potencias en pugna por la hegemonía puede servir de suelo para futuros e hipotéticos deshielos.
Seduciría pensar que ello puede convenir a ambos bandos. A China porque necesita estabilidad para revitalizar su economía tras tres años de pandemia y a EEUU para no acercar aún más a Pekín con Moscú sobre Ucrania.
Pero es de temer que, al tener más que perder por ver en peligro su liderazgo, Washington mantendrá la presión, y más en puertas de las presidenciales. Tampoco parece que la China «neomaoísta» de Xi se vaya a arredrar.
Todo apunta a que la tensión no bajará y a que todas las miradas se posarán en Taiwán.

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»

Israel exhibe su impunidad en los escombros de la Unrwa en Jerusalén
