Alessandro RUTA
CICLISMO

Florencia, el parque de atracciones para turistas que espera al Tour de 2024

Tras el de Bilbo en 2023, el Grand Départ de este año de la carrera francesa será en Florencia, ciudad que mantiene su belleza y al mismo tiempo se ve día a día abarrotada de turistas. Bottechia, Nencini, Bartali... completan esta historia toscana.

El negocio del Tour se ha hecho hueco en la histórica Florencia.
El negocio del Tour se ha hecho hueco en la histórica Florencia. (Marco BERTORELLO | AFP)

«Disfruta Fiorenza, tan conocida en el mundo que tu nombre ha llegado también al infierno». Son poderosísimas palabras en contra de Florencia, de Firenze por cierto, en boca de uno de los más grandes fiorentinos de la historia: Dante. Es así como empieza el canto numero 26 del Infierno, en 'La Divina Comedia'. Es su grito de impotencia contra una ciudad que lo ha exiliado por razones políticas.

Y es que Florencia, donde mañana va a empezar el Tour de France 2024, no es un lugar muy acogedor de por sí. Paradoja entre paradojas, teniendo en cuenta que es uno de los lugares más turísticos en el mundo. Pero una cosa es la imagen y otra es la personalidad de una ciudad....

«No hay nada de naturaleza, y el poco verde que se encuentra está escondido. Es un lugar sangriento y violento, hay que recordar los delitos cometidos aquí desde la Edad Media; algunos, casi sublimes. Y además en invierno Florencia es tétrica, basta con mirar al río Arno, amarillo, que cuando baja lleva de todo, desde árboles a cadáveres de animales», afirmaba el escritor Mario Spezi.

Es verdad, los toscanos son así. Gente de instintos, humor negro y anti-todo, empezando por otros toscanos (Siena con su Palio es el caso más evidente). Y en esta pelea continua, el enemigo de todos, una Florencia que entre 1865 y 1870 fue capital provisional del Reino de Italia, después de Turín y antes de Roma. Una Florencia que aprovechó aquel período para lavarse la cara, construyendo por ejemplo los viali, las grandes avenidas que rodean el centro histórico, un joyero de tesoros que, sinceramente, no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.

Ciudad del arte por excelencia, las visitas turísticas en 2023 han crecido un 14% con respecto a 2022. ¿Mucho o poco? Una referencia: París, hablando del Tour, ha subido un 9%. Más allá de los números, la verdad es que Florencia, como también ocurre con Venecia, está llegando casi a un punto de no retorno. «Cuando paseo por la ciudad, veo que en los últimos años se ha alejado muchísimo de sus orígenes. No hay más tiendas antiguas, sino solamente las de gadgets y productos para los turistas».

Estas son palabras y música de Cecilie Hollberg, alemana, directora del Museo de la Academia, donde cada día miles y miles de personas esperan bajo el sol su turno para ver la estatua original del ‘David’ de Michelangelo. Hollberg añade otras palabras mayores: «Una vez que un lugar se ha convertido en prostituta, es dificil que vuelva a ser virgen».

Un parque de atracciones para turistas es la imagen hoy en día de esta Florencia que, por eso mismo, no va a notar un gran cambio con esta Grand Départ. Hasta los precios de los hoteles casi no han subido; ya estaban por las nubes.

VIVA BARTALI

La Grande Boucle arrancará en Florencia para celebrar los cien años de la primera victoria de un italiano: Ottavio Bottecchia, el hombre de Friuli que fue encontrado muerto en 1927 en circunstancias misteriosas, probablemente matado por los fascistas.

El segundo ciclista azzurro en lograr el Tour fue en 1938 Gino Bartali, 100% fiorentino del barrio de Ponte a Ema, al sur del centro histórico, donde estos días su museo ha sido reformado y preparado para el Grand Départ. Toscano, pero más del interior, hacia Bolonia, también era Gastone Nencini, ganador del Tour en 1960. Las tres primeras etapas del Tour de 2024 tocarán los territorios de nacimiento de otros grandes ganadores: Pantani y Coppi, además de Bartali.

En general, las primeras tres etapas del Tour de 2024 tocarán los territorios de nacimiento de otros grandes ciclistas italianos ganadores de la Grande Boucle: la Cesenatico de Marco Pantani y la Turín de Fausto Coppi, el rival número uno de Bartali, que no era exactamente de allí sino de Castellania, pueblito que hasta lleva su nombre. Faltarían la Bergamo de Gimondi y la Messina de Nibali, un poco a desmano para ser conectadas con las otras ciudades...

Sin embargo será la Toscana la gran protagonista de este Tour de 2024, con la primera etapa que llegará a Rimini y que se prevé muy eléctrica, cruzando los Appennini y «regalando» a los corredores esas cuestas típicas de la zona que en el dialecto local se llaman ‘Mangia e bevi’, ’Come y bebe’. Porque en el Tour no se para nunca y hay que alimentarse sin cesar.

Bartali, que fumaba dos paquetes de cigarros sin filtro cada día, católico en una aldea de ateos, ‘Un santo en bicicleta’ según un libro, con su «nariz triste como una subida», como cantaba el gran Paolo Conte en una magnifica pieza, no podía ser más que toscano. Siempre quejándose y remando contra corriente, tuvo que perderse los mejores años de su carrera por culpa de la Segunda Guerra Mundial, que paró todo el deporte, incluso el Tour, en el que ‘Ginettaccio’ había triunfado en 1938.

Ganaría otra vez en 1948, pocos días después de un atentado que casi acabó con la vida de Palmiro Togliatti, secretario del Partido Comunista, marcando un récord que todavía nadie ha superado: el periodo más largo, una década exacta, entre la primera y la última victoria en un Tour. Una década en la que, mientras tanto, Bartali supo convertirse en héroe, literalmente, salvando a cientos de judíos durante el segundo conflicto mundial.

«Todo ha fallado, hay que empezar de nuevo».