Raimundo FITERO
DE REOJO

Edad de piedra

La actitud, la gestualidad, la soberbia absoluta se puede concentrar en una advertencia: la hecha por un militar israelí a Hezbolá diciendo que como siga el hostigamiento van a entrar en Líbano y lo van a devolver a la edad de piedra. En cualquier otro tiempo histórico esta amenaza hubiera provocado reacciones internacionales, políticas y/o religiosas, pero ahora ha quedado dicha, hace su efecto demoledor en la parte del mundo a la que va dirigida y se puede esperar lo peor.

Porque si se mira bien, quizás vayamos directos a una edad de piedra de la política. El cara a cara entre Trump y Biden ha sido desastroso para los denominados demócratas americanos debido a la evidencia de que el viejo Joe no está en su mejor momento físico y quizás mental. Y que el monstruoso Trump sin despeinarse se lo comió, lo dejó devastado y proclamó de manera persistente todo su ideario de destrucción de la convivencia en el globo terráqueo si vuelve a ostentar el poder. No son sus mentiras las que asustan, sino sus intenciones. La desigualdad es patente, el pánico ha cundido en las filas demócratas y empiezan los días, semanas y meses más caóticos para entrever alguna posibilidad de que no nos gobiernen todos los Trump clonados por los parlamentos del mundo.

La edad a que quieren volver a establecer su orden administrativo los leoneses es bastante más cercana y reconocible. Quieren que se cree la decimoctava autonomía llamada León, con Zamora y Salamanca y, sobre todo, separarse de Castilla. Tiene una lógica aplastante León fue reino importante. Tenemos una distracción política más.