Histórico Mark Cavendish: logra al sprint su 35ª victoria, superando a Eddy Merckx
Sin lanzador, ni caso aerodinámico como utilizaron otros velocistas, el "Expreso de Man" logró a los 39 años una hazaña que pasará a la historia. El mismo que se retiró en 2023 tras una caída y prolongó su carrera, ahora ha escrito esta página dorada.

3 de julio de 2024. En los anales del ciclismo quedará como el día que Mark Cavendish hizo historia. El velocista de Isla de Man, en su último ciclo como profesional, se alzó con su triunfo número 35 en el Tour de Francia, destronando al legendario Eddy Merckx.
«Es una historia maravillosa», mencionaba semanas antes del comienzo de la Grande Boucle Cavendish, quien ya intentó la hazaña el año pasado, pero una caída en la octava etapa le obligó a retirarse con la clavícula rota. Un día antes, en la jornada que finalizó en Burdeos, fue segundo. Su hegemonía comenzó en Chateauroux en 2008, año en el que levantó cuatro veces los brazos, y en 2021, cuando sumó cuatro victorias, empató con Merckx a 34 etapas.
Abatido, Cavendish (39 años) pensó en la retirada, pero reflexionó en frío y decidió renovar un año más su carrera para lograr su sueño de superar a Merckx. Y este año, tal vez su último, tampoco parecía el idóneo. El de Astana había sufrido un calvario, llegando al borde del cierre de control, vomitando, con cara de auténtico sufrimiento.
Pero ayer lo logró. Firmó una nueva página en la historia del ciclismo. Hasta los rivales festejaron su triunfo. Fue en la meta de Saint-Vulbas después de una jornada de ‘transición’ de 177,4 kms.
¡Y lo hizo sin casco aerodinámico! Durante la etapa se vieron muchos corredores con cascos especiales para la velocidad, queriendo lograr ese impulso para sus sprinters. Por ejemplo, a falta de 2,2 kilómetros, Victor Campenaerts, con este tipo de casco, llevó al pelotón casi en fila para afrontar el último sprint.
Acto seguido llegó la oda del gran protagonista de la jornada. Saliendo sin lanzador y más retrasado que el resto de velocistas como Jasper Philipsen o Alexander Kristoff, que había sufrido una caída, le tuvieron que ajustar el sillín y se tuvo que reenganchar al pelotón a falta de 19,5 kilómetros, el de Isla de Man fue avanzando hasta ponerse por delante del resto. Por su cabeza pasarían miles de imágenes anteriores, la amargura de las derrotas, pero esta vez no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad y la rabia acumulada se convirtió en felicidad. Un total de 265 sonrisas por cada triunfo de su palmarés.
MEDIANAS, CAÍDAS...
No hubo cambios en la general, que sigue liderada por el esloveno Tadej Pogacar, que aprovechó para descolgarse del pelotón a falta de 4 kilómetros para no sufrir ningún susto, como el que se llevó cuando a punto estuvo de chocar con la señal de advertencia de una mediana.
Pello Bilbao sí se cayó; y lo mismo le pasó más adelante a Christophe Laporte, gregario de Vingegaard en el Visma, pero ambos sin consecuencias.
La lluvia también quiso ser protagonista a falta de poco más de 45 kilómetros para la meta. Los escapados del día (Russo y Vercher) llevaban solo 42 segundos de ventaja después de haber tenido hasta 4:48 de renta en los primeros 20 kilómetros. Recorrieron poco más de 100 kilómetros escapados. Pero el protagonista iba a ser otro. A partir de ahora dará igual si roza el fuera de control o incluso si decide retirarse del Tour. Aunque, viendo su ambición, seguro que ya estará pensando en la 36ª e incluso en la 40ª.

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