Gaizka IZAGIRRE
HERNANI
LUCRECIA: UN CRIMEN DE ODIO

Viaje al germen de la xenofobia

El auge de la extrema derecha y los discursos de odio hacen que el relato de “Lucrecia: Un crimen de odio” sea inquietantemente actual. Lucrecia Pérez murió el 13 de noviembre de 1992 en Madrid. Cuatro miembros de ultraderecha, entre ellos un guardia civil, que “salieron a la caza de migrantes” dispararon a la mujer. El documental, dividido en cuatro capítulos, cuenta lo ocurrido, pero no solo en cuanto a hechos, sino también por la implicación de la Guardia Civil y de la ultraderecha o cómo afectó esta muerte a la sociedad. La historia de Lucrecia quedó sepultada en la memoria colectiva por el relato amable y de éxito que supuso el año 92 con las olimpiadas de Barcelona o la Expo de Sevilla. Este crimen revela una sombra detrás del supuestamente “moderno y democrático” Estado español. El guion ha corrido a cargo de Justin Webster, el director de “Muerte en León”, entre otros. Utilizando la narrativa y estructura del true crime, la docuserie indaga en el caso a través de material de archivo inédito y testimonios de la familia y amigos de la víctima. Cuatro capítulos pueden parecer demasiados pero son necesarios para profundizar en algo esencial: el contexto. La vida de la población migrante, la criminalización a la población, los trabajos precarios y, sobre todo, el caldo de cultivo que se estaba creando en torno a ellos. El odio a lo diferente. También puede verse y escucharse a periodistas que siguieron el caso, policías, abogados y jueces instructores. Unos testimonios e imágenes que en algunos casos tienen una inquietante vigencia: hay frases, discursos y reacciones sociales que podrían ser de hoy en día. La historia de Lucrecia es un espejo en el que podemos mirar cómo somos ahora, un viaje a las raíces del odio, al germen de la xenofobia. Un manual de cómo se propaga el odio en la sociedad.