Luis Martín-Santos «vuelve a casa» con una muestra en San Telmo por su centenario
La exposición “Luis Martín-Santos. Tiempo de libertad” recala en el Museo San Telmo de Donostia tras su estancia en la Biblioteca de Madrid y trae «de vuelta a casa» al escritor y psiquiatra fallecido en 1964 con el propósito de reivindicarlo como donostiarra y resaltar sus facetas literaria, política y científica.

En la presentación de la muestra participaron los hijos del autor de “Tiempo de silencio” (1962) Luis y Rocío Martín-Santos. El éxito de la novela «opacó» la dimensión global de la figura de Martín-Santos, dijo su hijo. El aniversario de su nacimiento y los 60 años transcurridos desde su muerte en accidente de tráfico en 1964 han sido la oportunidad para impulsar este homenaje con la perspectiva que da el paso de los años, remarcó.
Rocío Martín-Santos incidió en que la exposición, que estará abierta hasta el 12 de enero de 2025, aborda la personalidad de su padre «en la totalidad, en todos los aspectos de un intelectual que debería ser reivindicado».
“Tiempo de silencio” es «tan relevante y tan actual» porque plantea la crítica social de una «forma diferente», lleva a cabo un «corte transversal» de la sociedad de la época, recupera la realidad a través del lenguaje e introduce el humor, en opinión del comisario de la muestra, Julià Guillamon. «Es lo más alejado de un panfleto», incidió.
La exposición recorre la trayectoria biográfica del autor desde su nacimiento en Larache (Marruecos) y el traslado de su padre, médico militar, a Donostia, donde compró una villa en Ulia, en la que creó el Sanatorio Quirúrgico Martín-Santos. Su paso por el Colegio de Marianistas, sus estudios de Medicina, su estancia en Madrid, donde decidió pasar de la cirugía a la psiquiatría e hizo prácticas con López Ibor, están recogidos también en la muestra.
En esa época se introdujo en los círculos como la tertulia de médicos vascos en el bar Gaviria a la que asistían Pío Baroja, Luis Peña Ganchegi y donde se encuentra con Alberto Machimbarrena y Juan Benet, entre otros. De vuelta a la capital guipuzcoana, donde llegó a ser jefe de los servicios psiquiátricos de la Diputación de Gipuzkoa, llevó una vida «muy donostiarra» en palabras de su hija Rocío, que ha recordado. «Junto con dos amigos, en cuanto supieron de la muerte de Pío Baroja se trasladaron a Madrid con una caja con tierra para que Baroja tuviera tierra guipuzcoana en su tumba», recordó. Fotografías, objetos personales de su práctica médica, textos inéditos, postales, apuntes de medicina y dibujos de anatomía ilustran la parte biográfica de la exposición así como su vinculación con personajes del mundo de la cultura como Gabriel Celaya, Eduardo Chillida y su compromiso político. «Fue militante socialista, detenido y encarcelado varias veces, pero no podía ser definido solo como antifranquista porque no quería sustituir una dictadura por otra sino instaurar una democracia», dijo José Andrés Torres. Un espacio lo ocupa la parte literaria, con un recorrido sobre “Tiempo de silencio” y “Tiempo de destrucción”, la novela póstuma de 1975 que fue reeditada en 2022, y “Amanecer podrido”, copilación de relatos anterior firmado junto a Juan Benet. Una serie de 21 dibujos realizados para la ocasión por “El Roto”, inspirados en el clima moral de la novela y con las ratas como protagonistas, completan la muestra.

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