Aritz INTXUSTA

PNV y EH Bildu chocan por la Ley de Vivienda y los alquileres temporales

La proposición de ley para regular el abuso y el fraude con los contratos temporales de vivienda, que llevó Sumar al Congreso a iniciativa del sindicato de inquilinos, propició un cruce de acusaciones entre EH Bildu y PNV sobre cómo afrontar esta problemática. Oskar Matute acusó al PNV de no querer aplicar la Ley de Vivienda.

El diputado de EH Bildu, Oskar Matute, acusó al PNV de practicar el «pase foral» con la Ley de Vivienda.
El diputado de EH Bildu, Oskar Matute, acusó al PNV de practicar el «pase foral» con la Ley de Vivienda. (Fernándo SÁNCHEZ | Europa PRESS)

 

El discurso de la diputada del PNV Maribel Vaquero fue el que más atención concitó en el debate sobre la limitación de los alquileres temporales, dado que horas antes circulaba el rumor de que los jeltzales, junto con Junts, Vox y el PP, iban a tumbar esta iniciativa. El PNV no cruzó ese Rubicón, aunque tras escuchar a Vaquero, su voto a favor a la toma en consideración fue toda una sorpresa, pues fue sumamente crítica.

Vaquero aseguró que el fraude y el abuso en el alquiler temporal se debe a defectos de la Ley de Vivienda y, en concreto, a que el contrato de vivienda habitual «hace responsable al arrendador de la situación de vulnerabilidad de aquellas personas inquilinas que no pueden afrontar el pago del alquiler».

La diputada del PNV sostuvo que la propuesta de limitar a seis meses los contratos temporales de vivienda es «desvestir un santo para vestir otro», enumerando situaciones (estudios o desplazamientos por trabajo) que duran «siete, ocho o nueve meses».

Desde la grada, representantes de Sumar le replicaban por gestos que para esos casos se pueden firmar dos.

Oskar Matute, que intervino a continuación por EH Bildu, entró con dureza a las críticas de la representante del PNV a la Ley de Vivienda. Acusó a los jeltzales de no poner en práctica la ley estatal, practicando el «pase foral» e incluyó en sus críticas a Nafarroa.

El diputado se preguntó dónde queda el «derecho subjetivo a la vivienda en Donostia, en Zarautz o en Bilbo».

«Al no querer aplicar toda la Ley de Vivienda, permites que los grandes tenedores y los especuladores saquen el dinero de la gente», aseveró Matute.

Apuntó una serie de datos, como que el alquiler en la CAV supone al 110% de un salario medio y que, pese a ello, se cierran a la aplicación de las zonas tensionadas.

CAMBIO DE ESTRATEGIA EN EL PP

La votación de la toma en consideración de esta propuesta de ley del Sindicato de Inquilinos contaba con un plus de interés, después de que varios medios madrileños adelantaran que la dirección del Partido Popular trabaja en una Ley de Vivienda para la que buscaría articular una mayoría, precisamente, con Junts y el PNV (además de Vox).

Estos medios sostienen que el PP considera que, al ser Junts y PNV formaciones de derechas, les va a ser complicado oponerse a leyes si están lo suficientemente bien planteadas o se contraponen a normas con carácter izquierdista.

No parecen andar desencaminados. Algo pasó entre los discursos y la votación, horas después, al final de la sesión. Tras prometer el PNV su voto «afirmativo» en el estrado, Junts se movió de la abstención al voto contrario. La iniciativa recibió, en consecuencia, 172 síes frente a 178 noes (PP, Vox, Junts, UPN). Y la ley, por tanto, no se tramitará.



Por una tasa turística «progresiva» para Bilbo

EH Bildu aboga porque el Consistorio regularice la creciente actividad turística en Bilbo. Por ello, solicita un reparto «ordenado» de las plazas turísticas en los barrios, reglamentar las visitas guiadas grupales y establecer una tasa turística de gestión municipal y «progresiva».

Su portavoz, María del Río, citó entre los impactos negativos la ocupación del suelo y el encarecimiento de la vivienda, la afección al comercio local, la saturación de servicios públicos como la recogida de basura; el uso intensivo del espacio público, con los problemas de ruido que generan o el impacto ecológico.

«Las instituciones, tienen la responsabilidad de regular estas externalidades, buscando paliar sus efectos negativos, teniendo en cuenta, además, que se concentran especialmente en barrios concretos», aseguró. Agustín GOIKOETXEA