Ainara LERTXUNDI
DONOSTIA

Apoyo al cine argentino ante el «desmantelamiento» de su industria

Directores, actores y productores argentinos y de otras cintas latinoamericanas participaron ayer junto al director de Zinemaldia, José Luis Rebordinos, en un acto de apoyo al cine argentino ante el desmantelamiento de la industría cinematográfica y la cultura por parte del Gobierno de Milei. Advirtieron que puede que en la siguiente edición solo «haya cinco, dos o ningún» proyecto.

Rebordinos con equipos de películas argentinas y de otros países latinoamericanos.
Rebordinos con equipos de películas argentinas y de otros países latinoamericanos. (Idoia ZABALETA | FOKU)

En el acto de apoyo al cine argentino ayer en el Kursaal, en el que participaron el director de Zinemaldia, José Luis Rebordinos, y una amplia representación de directores, actores y productores argentinos que participan en la edición de este año, María Alche -premio del jurado al mejor guión en 2023 por “Puan” y protagonista de “Cuando las nubes esconden las sombras”- Lola Arias -directora de “Rea”- y Maricel Alvárez -actriz protagonista de “La llegada del hijo”- remarcaron que en la edición actual de Zinemaldia, Argentina «está representada por 16 películas y proyectos en diferentes secciones. Estas obras no solo recorrerán el mundo sino que también abrirán un espacio para el diálogo entre distintas culturas».

«Esta significativa presencia es el fruto de políticas cinematográficas que a través del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) fomentaron nuestra actividad audiovisual. Sin embargo, actualmente nos enfrentamos a una parálisis absoluta, hiriendo de muerte al cine», denunciaron. Advirtieron que en la próxima edición de Zinemaldia «probablemente haya cinco, dos o ningún proyecto argentino. Imaginemos lo que eso significa».

«Al igual que la ciencia, la universidad pública, jubilados, el cine es una moneda de cambio más en una guerra cultural», incidieron.

Afirmaron que esto «es parte de la agenda de un Gobierno neoliberal que intenta promocionar como libertad la destrucción de nuestra memoria y soberanía cultural. La cultura, la salud y la educación son derechos fundamentales. Es tarea del Estado proporcionar condiciones necesarias para la creación y producción de bienes culturales».

«Estamos alzando nuestra voz en defensa de nuestra identidad y nuestros derechos; la lucha por el cine argentino es una lucha por nuestros derechos», exclamaron entre aplausos.

Por su parte, en la declaración leída por su director, José Luis Rebordinos, la dirección de Zinemaldia sostuvo que «como manifestación cultural que es, no puede permanecer al margen del desmantelamiento de una cinematografía nacional por parte de un Gobierno que, además, justifica una dictadura militar que asesinó a miles de ciudadanos».

Mostró su solidaridad con «la industria cinematográfica argentina ante el vaciado de contenido del INCAA y las medidas que este Gobierno está tomando y que ponen en peligro el desarrollo no solo de su cinematografía, sino también de otras manifestaciones de su cultura». Rebordinos incidió que este acto de apoyo «no significa ninguna intromisión en la política de Argentina».

ESTRENO DE “TRASLADOS”, DOCUMENTAL SOBRE LOS VUELOS DE LA MUERTE

En el marco de esta jornada, se estrenó a nivel internacional el documental del director argentino Nico Gil Lavedra sobre los vuelos de la muerte durante la dictadura.

En entrevista a GARA expresó su preocupación por la situación actual y los recortes del Gobierno de Milei.

«Hoy casi no se está filmando en Argentina. Solo pueden filmar o los que tienen medios privados o plataformas con mucho apoyo, pero la realidad es que el INCAA está medio paralizado. Seguramente que tendría cosas para mejorar; todo organismo estatal es mejorable pero es muy hipócrita e ignorante decir que por hacer películas estamos quitándole dinero a los pobres. La plata que tiene el INCAA proviene de todas las películas que van al cine, no del Gobierno», subrayó.

Incidió en que «a través de las películas también se termina contando la identidad de un país y de un pueblo».

Agradeció este espacio que Zinemaldia da al cine argentino, que «siempre ha estado muy presente en San Sebastián y en otros grandes festivales como Venecia, Cannes. Nuestro cine es súper importante afuera, porque funciona. Es bueno, se consume». Consideró que «el Estado tiene que encontrar la manera de apoyar nuestra cinematografía. Se necesita un Estado presente».

Por su parte, el actor argentino Leonardo Sbaraglia, presente en el acto y quien compite en la Sección Oficial con la película “El hombre que amaba los platos voladores”, afirmó que «tenemos un cine del cual nuestros gobernantes y el presidente deberían sentirse orgullosos pero la voluntad política está siendo ciega».