Alessandro RUTA
ATHLETIC

El «todos contra todos» que esperan los leones cuando jueguen ante la Roma

El equipo zurigorri viaja a la capital italiana para afrontar su regreso a Europa League frente a un club que ha cambiado toda su estructura en el espacio de una semana, y de manera casi «sangrienta», como algunas veces ocurre en la ‘Ciudad Eterna’.

Dybala, en medio del fregado, poco contento tras anotar un gol.
Dybala, en medio del fregado, poco contento tras anotar un gol. (Filippo MONTEFORTE | AFP PHOTO)

Roma es un polvorín, pero es que desde los tiempos de Julio César, siempre lo ha sido. Una ciudad de tragedias públicas, acompañada de rumores constantes, ha ido infiltrándose en todos los espacios de la vida pública, y también el deporte. Esta última semana el redde rationem, como decían los antiguos cuando se trataba de tomar las riendas de algo de manera enérgica, ha ocurrido en el fútbol y ha sido cruento.

La Roma, el equipo que se va a enfrentar al Athletic esta noche a las 21.00 en el estreno en la Europa League, ha cambiado el entrenador (Daniele De Rossi), echado a la directora ejecutiva (Lina Souloukou), y no se excluye que caiga también la cabeza del director deportivo (Florent Ghisolfi). Algo con pocos antecedentes en la historia reciente del calcio, en un ambiente muy caldeado como es el mundo giallorosso.

UN AÑO HORRIBLE

2024 empezó despidiendo a Jose Mourinho. El portugués llegó en 2021 como un ídolo, ganando la Conference League, pero se fue dejando el vestuario roto, y se decidió sustituirlo por Daniele De Rossi, excapitán del club pero un simple parche.

«DDR» fue un revulsivo, pero el club confirmó a De Rossi hasta 2027 y una campaña de fichajes agresiva: llegaron Dovbyk, los jóvenes Soulé, Koné y Le Fée, los expertos Hummels y Hermoso, y jugadores «misteriosos» como Abdulhamid Dahl. Muchos arribaron con la Serie A en marcha, obligando a De Rossi a soluciones precarias, reflejados en tres empates y una derrota.

El problema más gordo se llamaba Paulo Dybala. El argentino tiene un contrato por el que si llega a jugar 14 partidos enteros, su sueldo subirá de 4 a 7 millones por temporada, ampliándose automáticamente por un año más.

Dybala llegó a ser vendido al Al-Qadsiah saudí, hasta que decidió quedarse, taponando a su compatriota Soulé, fichado para reemplazarlo. En ese ambiente, De Rossi dimitió.

«LA GRIEGA»

La atención viró entonces hacia Lina Souloukou, directora ejecutiva, la villana. ‘La griega’ había enturbiado el ambiente por su manera de «cortar cabezas» de empleados y vender a Dybala como un trapo. La Policía tuvo que poner escolta a Souloukou y a sus hijos, hasta que este domingo el club la echó a ella.

El «mundo Roma» vive la denuncia de acoso sexual a una empleada cuyo móvil robó un jugador del juvenil, y difundió un video íntimo de la chica. El club la despidió a ella, y tiene un juicio por mobbing.

Mientras, el croata Ivan Juric entrena a la Roma. Un hombre célebre por su afición al heavy metal y un carácter no muy moldeable. En su primer partido puso a 10 de los 11 titulares del año pasado, Dybala incluido. Ganó 3-0 al Udinese en una vacía Curva Sud, zona de la hinchada romanista.

Hay rumores sobre el adiós del director deportivo, Florent Ghisolfi. Sería un «golpe de Estado» en un club donde nunca nada es normal.



Sin Sancet, pero «tranquilos e ilusionados»

El Athletic acude al Estadio Olímpico de roma «tranquilo e ilusionado», según palabras de su técnico, Ernesto Valverde. Pero la ausencia de Oihan Sancet, debido a un problema muscular, como las dudas con Nico Williams van a dificultar el debut rojiblanco en Europa seis años y medio después de su última incursión.

«Es una baja significativa, una pequeña sobrecarga y no hemos querido arriesgar. Las semanas vienen cargadas y hemos pensado que era lo mejor. Pero estamos bien, tranquilos. Ilusionados con la competición, lo mismo que la Roma. Venimos buscando jugar en Europa desde hace años, vamos a disfrutar y a competir», recalcó, quitando dramatismo a la bisoñez de sus jugadores.

«Tenemos jugadores jóvenes sin experiencia en Europa, pero sí que han jugado partidos importantes con sus selecciones y han ganado títulos. Hay que quitar dramatismo. Jugamos un partido de fútbol, ante un equipo grande, en un estadio grande», indicó en sala de prensa.

Por otro lado, aunque está la duda de Nico Williams, afectado por un golpe en el tobillo, su hermano Iñaki no ha ocultado su «ilusión» por compartir césped con él en la Europa League.

«Estoy emocionado y contento. Han sido varios años sin Europa. Nos ha costado llegar aquí, pero veo caras de alegría y de ambición. Los chicos tienen ganas de llevar el escudo a lo más alto», resaltó el rojiblanco. GARA