Ariane KAMIO
DONOSTIA

Albert Serra gana la Concha de Oro y López Arnaiz afianza su trabajo

Albert Serra y sus “Tardes de soledad” se llevaron la Concha de Oro tras apostar por el lado artístico antes que el posicionamiento ante un tema tan polémico como la tauromaquia. Patricia López Arnaiz, por su parte, corrobora su buen hacer tras recibir la Concha de Plata.

Imagen de todos los premiados, al término de la gala de clausura de la 72ª edición de Zinemaldia.
Imagen de todos los premiados, al término de la gala de clausura de la 72ª edición de Zinemaldia. (Maialen ANDRES | FOKU)

Puntual y sin grandes abalorios, la gala de clausura de la 72ª edición de Zinemaldia arrancó a las 21:00 de la noche con los actores Itziar Ituño y Malcolm Treviño-Sitté como únicos presentadores de la velada. Como es habitual, se repartieron primero los premios paralelos para dar paso a la miga de la noche, los galardones de la Sección Oficial.

Las quinielas ya estaban en marcha desde que el viernes por la tarde cerrara la competición la película “The Last Showgirls” y, con ello, comenzaban las especulaciones sobre el eventual ganador de la Concha de Oro de este año. Nombres había muchos, y candidatos, también, pero la mayoría apuntaba a la atrevida propuesta de Albert Serra: “Tardes de soledad”. Pues cuando dicen que si el río suena, agua lleva, por algo será, ya que el director catalán se alzó con el máximo premio del certamen. Serra se adentra en el lado más íntimo -y cruel- de la tauromaquia a través de las faenas del torero peruano Andrés Roca Rey. Serra capta así los momentos más difíciles de visionar por el ojo humano, comenzando por la respiración del animal que va a ser sacrificado, y llegando hasta las conversaciones más personales que tiene el torero con su cuadrilla. En ‘Tardes de soledad’ se reproduce de una forma muy cruda -y también artística, según defiende su director- el momento en el que el toro es sacrificado, así como los momentos más tensos de una corrida.

La proyección de esta película venía precedida de la polémica suscitada por su temática. Antes de que arrancara el festival, asociaciones animalistas ya solicitaron que fuera censurada en el certamen, y en el día de la proyección también tuvo lugar una concentración en su contra, en la cual se personó el director de Zinemaldia, José Luis Rebordinos, quien invitó a los animalistas a que visionaran el documental y luego sacaran sus propias conclusiones. Y a ello le hizo alusión parte del equipo cuando subió al escenario del Kursaal a recibir el premio. «El mundo en el que vivimos es algo más complejo que estar a favor o en contra de algo», dijeron en referencia a la polémica suscitada por esta cinta, mientras que el propio Serra señaló que el documental tiene «ese lado genuino que no se encuentra en otras películas, ya que solo el cine de autor con carácter osado puede llegar hasta el fondo de temas como este».

LÓPEZ ARNAIZ, UNA CARRERA ASCENDENTE

Por su parte, la gran victoria del cine vasco en este palmarés oficial fue a parar a manos de Patricia López Arnaiz, quien recibió la Concha de Plata a la Mejor Interpretación por su papel en “Los destellos”. La cinta, dirigida por Pilar Palomero y basada en la novela "Bihotz handiegia", de Eider Rodriguez, cuenta la historia de una pareja separada en la que el hombre cae enfermo de forma terminal y ella, Isabel, decide cuidarlo por el amor que tienen a la hija de ambos.

La actriz gasteiztarra reclamó que esta película «nos hace más conscientes del valor que tiene que estemos aquí ahora mismo» y, tras dar las gracias a todo el equipo, dedicó su premio a la directora de la cinta. «Quien más creo que merece compartir esta Concha es Pilar Palomero, porque es una grande. Lo que se ve del personaje tiene que ver con ella. Lo hemos hecho conjuntamente. Es una gran directora. Todos los personajes de sus películas tienen una gran humanidad y quiero poner en valor su talento», afirmó.

Quien regresó a casa doblemente premiado fue François Ozon con su “Quand vient l´automne”, al recibir el premio al Mejor Guion y a la Mejor Interpretación de Reparto para Pierre Lottin.

La Mejor Dirección, otro de los grandes galardones que otorga el jurado oficial presidido por la directora vasca Jaione Camborda, lo recibieron ex aequo Laura Carreira, por “On Falling” -otra de las grandes favoritas que copaba todas las quinielas- y “El llanto”, de Pedro Martín-Calero, ambos directores premiados con su primer largometraje. El Premio Especial del Jurado, por su parte, fue a parar a manos de Gia Coppola por “The Last Showgirls”.

La gala estuvo parcialmente protagonizada por el cine argentino, que volvió a reclamar la necesidad de mantener viva la Industria para que el cine y la cultura sigan teniendo financiación y, por consiguiente, su recorrido no se detenga. Nahuel Pérez Biscayart, quien recibió el premio Horizontes por “El Jockey”, recordó que «el Gobierno actual argentino está empecinado en llevar a cabo un plan de destrucción nacional, y con ello la cultura nacional y el cine argentino. Se creen muy defensores de la libertad, pero en ese odio que profesan no hay ninguna libertad, sino una profunda soledad. Podrán intentarlo, pero no nos van a destruir. No vamos a borrar ni nuestras memorias ni nuestro futuro. Y sepan que todo el amor que nos produce filmar en nuestro país será siempre mucho más fuerte que todo desprecio».

Para terminar, el premio Irizar al Cine Vasco se lo llevó la película “Chaplin. Espíritu gitano”, dirigida por Carmen Chaplin, nieta del malogrado actor. Carlos Suárez, coproductor de la cinta, dijo al recoger el premio: «El equipo es mayoritariamente vasco. Inicialmente poco tiene que ver con el País Vasco, pero son historias universales. Hau zuentzat da, eskerrik asko».