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BEIRUT
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Hizbulah resiste la invasión que Israel refuerza con más tropas

Después de los bombardeos que han matado a sus dirigentes y de la invasión terrestre de Líbano, Hizbulah sigue resistiendo el avance del Ejército israelí, que se refueza con más divisiones en combate. El movimiento chií asegura que sigue «perfectamente organizado», mientras Israel lo niega y Benjamin Netanyahu amenaza con causar a Líbano «un sufrimiento similar al de Gaza».

Tropas israelíes, operando en una localidad del sur de Líbano.
Tropas israelíes, operando en una localidad del sur de Líbano. (AFP)

Ayer se cumplió un año desde que Hizbulah comenzó a lanzar cohetes contra Israel en apoyo al pueblo palestino tras el inicio de la devastadora ofensiva israelí en la Franja de Gaza que ha aniquilado al 2% de su población y expulsado de sus hogares a casi toda.

La escalada en el intercambio de fuego en la frontera, los ataques que han descabezado al partido-milicia y, finalmente, la invasión de Líbano, no han hecho que se reduzca la resistencia.

Ayer mismo Hizbulah lanzó unos 135 cohetes contra el norte de israel, 105 de ellos en dos andanadas consecutivas contra la región de Galilea y Haifa, la tercera ciudad más grande del país, y que está siendo reiteradamente alcanzada por los proyectiles.

Una hora antes, otros 25 cohetes habían sido disparados desde el país vecino contra la región de Baja Galilea y la ciudad de Tiberíades.

Además anunció que repelió el avance de una fuerza israelí apoyada por excavadoras y maquinaria que, de madrugada, progresaba hacia la localidad fronteriza de Labbouneh, en una zona en el suroeste de Líbano donde Israel ha movilizado una cuarta división acorazada, la 146ª, para realizar «actividades operativas limitadas, localizadas y específicas» en territorio libanés.

Este nuevo contingente se suma así a las divisiones 98ª, 36ª y 91ª, que ya operan en las áreas del centro y centro de la frontera entre ambos países. El número total de soldados desplegados en el sur de Líbano podría superar ya los 15.000, según medios israelíes, lo que evidencia el nivel de resistencia que están encontrando.

La cuestión es cuánto tiempo podrán mantenerla ante un Israel al que no le frena el respeto a ninguna norma internacional o humanitaria, como demuestra cada día en Gaza.

Más aún cuando Israel ha matado a su líder, Hassan Nasrallah, y al resto de la dirección en los últimos meses. «Es un interrogante quién está al mando en este momento», se pregunta Yossi Kuperwasser, general de brigada retirado y exdirector general del Ministerio de Asuntos Estratégicos, tras la desaparición tras un ataque el pasado viernes de quien más sonaba para sustituir a Nasrallah, su primo Hashem Safieddine. «Pero es un hecho que alguien está. Vemos que todavía tienen la capacidad de enviar cohetes y alguien tuvo que dar la orden de hacerlo», afirma.

El movimiento chií se apoya en sus reservas de armamento, unas tropas que puede llegar a decenas de miles de combatientes y su experiencia de combate en Siria, además de la moral de la defensa de su propio territorio frente al invasor.

Su vicesecretario general, Naim Qassem, aseguró ayer que el movimiento sigue «perfectamente organizado» a pesar de los ataques «dolorosos» y que la elección del nuevo secretario general se organizará según el reglamento interior, a pesar de que «las circunstancias son difíciles y complejas por la guerra».

Desde la muerte de Nasrallah, el 27 de septiembre, Hashem Safieddine es visto como un posible sucesor, aunque no se sabe de él desde que Israel lanzó la semana pasada un bombardeo en los barrios del sur de Beirut, Dahyeh, que podría haberle alcanzado. También se habla de una dirección colegiada, forzada por las circunstancias.

Qassem prometió, además, que Israel «no logrará sus objetivos» y será derrotado, y que los milicianos de Hizbulah están ampliando el alcance de sus misiles y drones.

Aunque dio su apoyo a las gestiones del presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, para lograr un alto el fuego, dijo que antes de lograrlo no cabe más que luchar. De hecho, Nasrallah había aceptado un alto el fuego de 21 días que presentaron dos aliados de Israel, Estados Unidos y el Estado francés, pero el Ejército israelí lo enterró al igual que al líder libanés.

NETANYAHU: «UN SUFRIMIENTO COMO EL DE GAZA»

Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, consideró que el movimiento libanés Hizbulah está «roto» debido a los intensos ataques israelíes contra él.

«Es una organización maltrecha y quebrada, sin capacidades significativas de mando y fuego, con un liderazgo desintegrado tras la eliminación de Hassan Nasrallah», aseguró, y añadió que su sustituto probablemente también ha muerto, en aparente referencia a Safieddine.

Igualmente, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también sostuvo que Israel ha matado a Safieddine e incluso a su posible sucesor, y amenazó al pueblo libanés con «una larga guerra que traerá destrucción y sufrimiento similar al que vemos en Gaza».

De forma similar a como hizo con el pueblo iraní, al que animó a dar la espalda a sus líderes, Netanyahu recurrió a declaraciones con tintes de guerra psicológica para llamar a los libaneses a que «liberen al país de Hizbulah», con lo que la guerra podría terminar.

La cifra de muertos por los ataques israelíes en un año contra Líbano ha llegado a los 2.119, la mayoría en las últimas dos semanas de intensa campaña de bombardeos contra el país.

En las últimas horas las autoridades contabilizaron 36 muertos y 150 heridos más.

Los barrios del sur de Beirut son los más golpeados, sobre todo cuando cae la noche.

Se calcula que además 1,2 millones de personas han huido de sus hogares por la ofensiva israelí en el sur de Líbano y otros puntos del país. Muchos han pasado a Siria. Otros viven en las calles de la capital o en los refugios improvisados en escuelas.



Negociaciones palestinas sobre Gaza

Delegaciones de Hamas y Al-Fatah abordaron en El Cairo con autoridades egipcias el futuro control de Gaza y la gestión de los cruces de la Franja en una etapa de «posguerra». El Cairo intenta alcanzar un acuerdo entre las facciones palestinas sobre el control del cruce terrestre de Rafah «para intentar convencer a Israel de que los cruces sean responsabilidad de la Autoridad Palestina (ANP)» y poder plantear una alternativa a la ocupación militar que prevé Israel. El Ejército israelí ocupó el corredor Filadelfia, el lado palestino de la frontera, y el paso de Rafah, por donde entraba la mayor cantidad de ayuda a los gazatíes, y su rechazo a retirarse del mismo fue no de los puntos que frustró las negociaciones. Israel también rehúsa que la ANP se encargue de administrar Gaza, y evitar plantear un futuro para la Franja más allá de la destrucción.

Esta negociación choca con el total desprestigio de la ANP entre el pueblo palestino, y con años de enfrentamientos entre las facciones y de fracasos en múltiples intentos de reconciliación nacional, el último, a finales de julio en Pekín.

Mientras tanto, los palestinos en la Franja de Gaza continúan viviendo en refugios en ruinas y luchando por encontrar alimentos, advirtió el Comité Internacional de la Cruz Roja. «Todavía viven en tiendas de campaña. Todavía no saben si sus casas siguen en pie. Todavía luchan por alimentar a sus familias todos los días, por encontrar agua potable, por encontrar agua. Por seguir viviendo», indicó.

Entre las ruinas, se siguen escuchando explosiones y disparos con regularidad. Al menos 17 personas, entre ellas varios niños, murieron en un ataque israelí a una vivienda en el campo de refugiados de Bureij. Algunos de los cuerpos fueron transportados al hospital de Al-Awda, en Nuseirat, el último que queda operativo en el norte de la Franja, pero el Ejército ordenó evacuarlo anticipando otro asedio. Su director, Mohammed Salha, explicó que la llegada de los heridos no ha cesado en los últimos días y que, aunque la situación del centro es cada vez más precaria, no pueden abandonar a sus pacientes.

El centro y el norte del enclave fueron bombardeados con intensidad durante la noche del lunes provocando al menos 56 muertos y 200 heridos. Además, Yabalia se convirtió en otro lugar de terror, donde los habitantes están rodeados por el Ejército israelí desde el domingo y los tanques avanzan hacia el centro. El Ejército había ordenado evacuar a todos los habitantes restantes de Beit Hanun, Yabalia y Beit Lahia, pero comenzó a atacar casi de inmediato. En Rafah, un dron israelí mató a ocho personas en un punto de recogida de agua.GARA



¿Qué pasa entre Israel e Irán?

Hasta el mayor desconocedor de la praxis diplomática intuye que Irán e Israel han intercambiando mensajes, vía intermediarios, que van más allá de sus respectivas diatribas públicas.

Viene esto a colación de lo que algunos interpretan -o quieren hacerlo- como un freno o por lo menos retraso en la anunciada represalia israelí por el ataque con misiles de Irán, que no pocos esperaban para el aniversario el lunes del 7-O.

Los tiempos de la guerra obedecen a otras lógicas. Pero es cierto que todo apunta a que Tel Aviv estaría, esta vez directamente, negociando con EEUU su alcance. Que Israel ataque refinerías petrolíferas del sexto, o incluso cuarto, productor mundial, no es la mejor tarjeta electoral en vísperas de las elecciones de su aliado estadounidense. Que tenga como objetivo centrales nucleares o incluso solo laboratorios puede comprometer el tráfico mundial por el estrecho de Ormuz y reactivar su programa atómico, anatema para Israel.

En ese contexto, circulan rumores sobre el paradero del sucesor al frente de las fuerzas al-Quds del general Qassem Soleimani, muerto en un bombardeo estadounidense en enero de 2020 en Bagdad.

La ausencia del general Ismail Ghaani en el rezo el viernes el ayatollah Jamenei junto a toda la cúpula política y militar iraní y la confirmación de que el jueves pasado estaba en Líbano han alimentado los rumores de que habría ido a visitar al sucesor de Nasrallah al frente de Hizbulah, su primo Sayyed Safieddine, y que habría resultado muerto o herido juunto a él en un bombardeo desde el que la organización chií reconoce no saber nada del paradero de su líder (por de pronto, Hizbulah ha anunciado una dirección colegiada).

Si fuera cierto, extremo que Teherán desmiente, estaríamos ante la venganza sobrevenida de Israel por la respuesta de Irán a sus provocaciones. D. LAZKANOITURBURU