Sagas y sesgos
Todos somos hijos de… ¿Y tú de quién eres? Destry Allyn Spielberg dice que no puede volver a nacer, que es hija de su padre y que quiere hacer cine. ¿Lo tendrá más fácil por ser hija de un gran director y productor multimillonario? No sé ni lo que escribo. Es que veo imágenes del aguacero sobre Madrid del sábado y me corroe el efecto herencia. Las sagas. Una princesa vestida de militar, con una gorra que le siluetea la cara de manera cómica. O quizás se debe decir ¿de manera borbónica? No salgo de mis coartadas. ¿Soñó de niña ser princesa? ¿Lo tendrá más fácil que otras miles de niñas que sueñan con ser princesas para llegar a ser reinas? Hay un correlato sanguíneo. ¿Se pueden hacer pruebas de ADN a los monarcas?
Se hereda la corona, el capital, los inmuebles. Un ejército de propietarios de viviendas que ven cómo se duplica o triplica su valor debido a la tensión de los inversores multinacionales que convierten edificios, calles, barrios en paseo de maletas con ruedas que crean la banda sonora de la gentrificación, del deceso de lo comunitario, del concepto de barrio y vecindad. Cuerpos que llegan con una clave para abrir las puertas de un apartamento esencial para pasar un fin de semana en una ciudad diferente por la necesidad de pertenecer a la masa móvil que hace de las estadísticas una complicada estructura de contrafueros y rentabilidades exacerbadas. Existe una nueva burbuja inmobiliaria que está arrasando con la cultura y las tradiciones de ciudades y barrios. De lunes a miércoles se pueden ver a los nativos saliendo de sus refugios anti turísticos.

67 preso 20 urtetik gora espetxean, eta 44k ez dute kalea zapaltzen

Sufrimenduaren zikloa ixteko etxeratzea, gazteenen eskaria

Bilbo se moja por el fin de la «injusta legislación de excepción» carcelaria

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo
