Natxo MATXIN
ATHLETIC

La superioridad numérica solo da un punto agridulce

La escuadra rojiblanca aguantó el chaparrón inicial, se vio con uno más a partir de la expulsión de Samu Costa (m.23) y lo intentó todo en ataque -14 corners-, pero le faltó acierto en los últimos metros.

Nico Williams estrelló un derechazo en el travesaño, en la mejor ocasión visitante.
Nico Williams estrelló un derechazo en el travesaño, en la mejor ocasión visitante. (Miquel BORRÁS | LOF)

Tras dos victorias seguidas, el Athletic tuvo que conformarse con un punto en su visita a Son Moix, donde jugó más de una hora en superioridad numérica. Los pupilos de Ernesto Valverde trataron de aprovecharse de esa circunstancia -14 corners a su favor-, pero carecieron de la puntería necesaria para hacerse con el triunfo, aunque estuvieron cerca con dos goles anulados y un chut al travesaño de Nico.

No fue igual el inicio del choque. A la escuadra vizcaina le tocó aguantar el chaparrón de un Mallorca que salió en tromba y que, sin apretar demasiado arriba, se hizo con un par de robos que pudieron cambiar sensiblemente el rumbo del partido. Y, sobre todo, de no mediar una gran intervención con los pies de Agirrezabala, quien le negó el 1-0 a Muriqi tras su remate con la zurda (m.2).

Como ante el Slavia, el portero donostiarra estuvo salvador en esos primeros compases de un envite que se fue enrareciendo por momentos, especialmente a partir de los diez primeros minutos de juego. Samu Costa rebañó un balón a Galarreta, pero en su ímpetu puso los tacos en la tibia del guipuzcoano, sancionándose con una amarilla que pudo ser roja tras consultar con el VAR Martínez Munuera.

No tardó mucho en ver ese color el bermellón al pasarse de frenada en otra entrada, que le supuso la segunda tarjeta e irse camino de vestuarios (m.23). Con más de una hora por delante en superioridad numérica, a los de Valverde se les puso el encuentro francamente bien para hacerse con los tres puntos en Son Moix.

Sin embargo, el técnico local, Jagoba Arrasate, reordenó al equipo -pivote por delantero- y los visitantes apenas encontraron vías de agua por las que percutir. Sí que estuvo muy cerca el 0-1 al filo del descanso, incluso Nico lo anotó de cabeza, pero en el centro dado por su hermano Iñaki, el esférico ya había sobrepasado la línea de fondo (m.44).

FALTÓ COLMILLO

Subió el tono dominador el bloque vizcaino tras el receso, pero con idéntico resultado al del primer tiempo. El Athletic prácticamente jugó en campo mallorquinista, pero en los últimos metros no estuvo todo lo fino que requería la situación.

Las ocasiones se sucedieron, pero ninguna de ellas subió al marcador. Sí que el cuero volvió a besar las mallas locales, pero el toque de Iñaki -más bien un rebote en su pierna tras manotazo al balón de Greif- en el minuto 75 fue en posición antirreglamentaria. Previamente, Valverde había movido banquillo refrescando parte de su línea de ataque, a la búsqueda de ese chispazo que le diese los tres puntos.

Se rozaron con el citado derechazo a colocar de Nico en el 82 que escupió el larguero, un chut muy lejano de Vivian que desvió con la cabeza a corner un defensa y de cuyo saque de esquina llegó un centro a media altura y muy violento de Berenguer, que volvió a despejar como pudo Greif, ambos lances en el 89. Incluso en el descuento el Athletic pudo lograr el premio a su empeño, pero el zambombazo de Herrera con la zurda se marchó pegado al poste en el 94. Sin puntería, no hay recompensa.



Arma copera de doble filo para el Alavés

El Alavés debuta en Copa frente al Compostela -estadio Vero Boquete, 19.00, Movistar-, competición que supone un arma de doble filo para el cuadro albiazul, habida cuenta de su última racha negativa liguera, en la que ha encadenado cinco derrotas consecutivas.

Dependiendo del resultado que se dé, puede suponer un punto de inflexión o un capítulo más agravando dicha crisis que, de momento, no parece vaya a suponer la destitución de Luis García Plaza, quien se ha ganado suficiente crédito en las dos campañas anteriores.

El técnico madrileño realizará un buen número de rotaciones, especialmente en su defensa, donde no podrá contar con los lesionados Hugo Novoa y Abdel Abqar. Podrían entrar el canterano Egoitz Muñoz, además de Adrián Pica, junto a Santiago Mouriño y Moussa Diarra.

El Compostela ocupa la decimocuarta posición de su grupo de Segunda Federación, después de haber logrado solo dos victorias en nueve partidos, en los que apenas ha metido siete goles, su talón de Aquiles. GARA