Arnaitz GORRITI
BALONCESTO

El Baskonia regala el primer cuarto, el último y el duelo en el Palau Blaugrana

Los de Pablo Laso arrancaron muy fríos y acumularon diez puntos de desventaja que no pudieron recuperar en todo el partido. Pero además, el Barça de Peñarroya remató el partido machacando a un Baskonia en el que solo Trent Forrest dio el nivel.

Trent Forrest fue el único baskonista que dio el nivel.
Trent Forrest fue el único baskonista que dio el nivel. (@SASKI BASKONIA)

Contra otros rivales y en otras canchas quizá no importe tanto, pero en el Palau Blaugrana ante un buen Barça, regalando el primer cuarto, y luego el último, es imposible ganar. Los gasteiztarras pecaron de frialdad en su puesta en escena. Esos 10 puntos de desventaja que acumularon acabaron pesando en exceso en los siguientes 20 minutos, y cuando comenzó el último período en el feudo blaugrana, los pupilos de Joan Peñarroya metieron la directa y dejaron a los gasteiztarras compuestos y sin opciones.

A excepción de los 17 puntos de Trent Forrest y un instante de inspiración de Markus Howard -pero carente de cualquier continuidad-, los gasteiztarras estuvieron a un nivel inferior a un Barça que ni siquiera tuvo que emplearse a fondo. Le bastó con ir tirando con Kevin Punter, aunque fue el pívot checo Jan Vesely quien apuntillaba, junto con Justin Anderson, en el cuarto final. Y los gasteiztarras, sensiblemente inferiores a su rival, limitándose a verlas venir, ya que sigue sin ganar en Euroliga lejos de Zurbano.

«Sumar 17 pérdidas en el Palau Blaugrana es demasiado y más ante un Barça muy peligroso si le dejas correr a campo abierto», admitía Pablo Laso, más reasignado que molesto. «No teníamos acierto, pero no veía jugar mal al equipo; pero a partir de nuestras pérdidas ellos han podido correr y nuestro último cuarto ha sido de bajar los brazos porque no llegábamos», confesaba el técnico gasteiztarra.

UNA MARCHA MÁS

Tras el 26-17 del primer asalto, los gasteiztarras se aferraron al encuentro, con Trent Forrest erigido en faro de juego y anotación. Pero el Barça parecía siempre ir con una marcha más en el zurrón: 62-51, al finalizar el tercer período.

Y tanto que llevaba un par de marchas más: parcial de 11-3, forzando pérdidas a tutiplén a los de Pablo Laso y con el sorprendente Jan Vesely apuntillando al Baskonia a golpe de triple.

De golpe, la diferencia, que desde el arranque estuvo rondando la decena, punto arriba o abajo, se fue disparando hasta la veintena, con Justin Anderson luciendo su potencia física para regocijo del Palau.

Un regocijo en el que los últimos minutos solamente sirvieron para airear los dos banquillos, con el retorno de Raieste desde el partido frente a Morabanc Andorra. Junto con el retorno de Tadas Sedekerskis, ese fue la principal buena noticia en el contexto de una derrota sin paliativos de los de Pablo Laso.