GARA
RÍO DE JANEIRO

La cumbre del G20 arranca en Río con la Alianza Global contra el Hambre

La cumbre de G20 arrancó ayer en Río de Janeiro con el lanzamiento de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, impulsada por Brasil. La iniciativa, que nace con el apoyo de 81 Estados, propone ejecutar 40 proyectos específicos que podrían beneficiar con transferencias de renta a unos 500 millones de personas en el mundo.

Imagen de la cumbre del G20, que comenzó ayer en Río de Janeiro con la intervención de Lula.
Imagen de la cumbre del G20, que comenzó ayer en Río de Janeiro con la intervención de Lula. (Ricardo STUCKERT | EP)

La Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G20 comenzó ayer en Río de Janeiro con el lanzamiento de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, una iniciativa del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que nace con 147 miembros fundadores, entre ellos 81 Estados y 24 organizaciones internacionales, y podría beneficiar con transferencias de de renta a 500 millones de personas y con alimentación a unos 150 millones de menores en el mundo.

A la Alianza se han adherido todos los miembros del G20, con el apoyo a última hora de Argentina, cuyo presidente, el ultraderechista Javier Milei, no esconde su oposición a la agenda de desarrollo sostenible que busca poner fin al hambre, empoderar a las mujeres y frenar el cambio climático, entre otros objetivos. Además, entre los fundadores de este nuevo mecanismo hay nueve instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

La Alianza nace igualmente con compromisos ya asumidos por unos 70 Estados y organizaciones internacionales para impulsar cerca de 40 proyectos específicos que prevén beneficiar con transferencias de renta a unas 500 millones de personas y con alimentación en las escuelas a unos 150 millones de niños y niñas. Entre tales proyectos figuran los propuestos por los Gobiernos de Burundi y Togo para transferir subsidios financieros a 1,5 y 1,24 millones de personas, respectivamente, o el que desarrollará Indonesia para alimentar adecuadamente a 82,9 millones de estudiantes de escuelas públicas.

«Mientras haya familias sin comida en la mesa, niños mendigando en las calles y jóvenes sin esperanza de un futuro mejor, no habrá paz. Sabemos, porexperiencia, que una serie de políticas públicas bien diseñadas tienen el potencial de acabar con el flagelo del hambre y devolver la esperanza y la dignidad a las personas», apuntó Lula en un vídeo transmitido a los líderes al comienzo de la cita.

«El tiempo para alcanzar las metas de desarrollo sustentable hasta 2030 se nos agota. Esta es la última oportunidad que tenemos para lograrlo. Los invito a todos para que en 2030 podamos hablar de estos flagelos como un problema del pasado», aseveró, invitando a un número mayor de países a sumarse a la iniciativa.

UNA SITUACIÓN «INACEPTABLE»

El discurso de apertura de la cumbre del G20 de Lula se centró en la lucha contra el hambre, la crisis climática y el gasto millonario en la industria militar. «Constato con tristeza que el mundo está peor. Tenemos el mayor número de conflictos armados desde la II Guerra Mundial y la mayor cantidad de desplazamientos forzados jamás registrada», lamentó, y cifró en 733 millones las personas con desnutrición. «El símbolo máximo de nuestra tragedia colectiva es el hambre y la pobreza», añadió Lula, recordando que, «en un mundo que produce casi 6.000 millones de toneladas de alimentos al año, esto es inaceptable. En un mundo cuyo gasto militar alcanza los 2.400 millones de dólares, esto es inaceptable».

El presidente brasileño señaló que corresponde a las grandes economías «poner fin a esta herida que avergüenza a la humanidad», y advirtió de que el G20 representa el 85% del PIB mundial: «Estoy seguro de que si asumimos la responsabilidad de combatir la pobreza, podemos tener éxito en muy poco tiempo».

Está por ver cuál será la posición del próximo presidente de EEUU, Donald Trump, ante la nueva Alianza. Joe Biden mostró ayer su apoyo a la iniciativa e instó a movilizar capital privado a larga escala para erradicar el hambre.