GARA
BILBO

La familia Cabacas insta al Consistorio a adecuar la inscripción a la realidad

El padre y la madre de Iñigo Cabacas salieron muy disgustados de la inauguración del grupo escultórico dedicado a las víctimas en Bilbo, ante la ocultación en el mismo de la autoría de la muerte del joven. Han pedido al Consistorio que modifique la inscripción. Sin embargo, este niega que sea «un error», aunque usó la definición previa al juicio.

El padre y la madre de Iñigo Cabacas, Manu y Fina, en la presentación de la escultura “Atalase”.
El padre y la madre de Iñigo Cabacas, Manu y Fina, en la presentación de la escultura “Atalase”. (Aritz LOIOLA | FOKU)

La familia de Iñigo Cabacas ha enviado sendas cartas al Ayuntamiento de Bilbo y al Foro Bilbao para la Paz y la Convivencia, en las que demanda que se «modifique la inscripción» en la escultura “Atalase”, instalada el lunes en la ciudad y donde aparece el nombre de su hijo bajo el epígrafe de “Casos no suficientemente esclarecidos”, algo que ha suscitado estupor. Reclaman que «se adecúe a la realidad», recordando que «hay dos sentencias que dicen que murió de un pelotazo de la Ertzaintza».

Tras participar ayer en el acto de recuerdo a Muguruza y Brouard, Jone Goirizelaia explicó que la familia del joven basauriarra acudió a la inauguración del conjunto escultórico, un espacio de encuentro, reflexión y homenaje a todas las víctimas de diferentes violencias políticas, «pese a que se enteraron con muy poco tiempo y tampoco sabían cómo se iba a desarrollar».

La abogada de la familia dijo que, de hecho, fueron «un poco forzados» porque ella les planteó que «acudir era un paso hacia la reconciliación, un paso en el camino que queríamos hacer».

Goirizelaia añadió que cuando acabó el acto el aita y la ama de Iñigo se acercaron a la escultura y vieron que el nombre de su hijo estaba bajo el epígrafe de “Casos no suficientemente esclarecidos”, lo que les «sorprendió un montón, cuando hay dos sentencias que dicen que Iñigo murió de un pelotazo de la Ertzaintza».

«Los padres, sobre todo la madre, se puso muy triste, muy nerviosa y se arrepentía de haber ido porque no esperaban algo así», explicó la letrada, para añadir que la familia «tiene claro cómo fue y quiénes lanzaron los pelotazos, aunque otra cosa, y eso lo reconocen, es que desconocen quién fue el autor directo».

Indicó que el padre y la madre de Cabacas «han estado dándole vueltas y, al final», ayer mismo enviaron sendas cartas al Ayuntamiento de Bilbo y al Foro Bilbao para la Paz y la Convivencia, para que se «modifique la inscripción y se adecue a la realidad».

EL AYUNTAMIENTO NIEGA QUE SEA UN «ERROR»

El Ayuntamiento, por su parte, se ha defendido afirmando que la inscripción que acompaña el nombre de Iñigo Cabacas en la escultura se basa en los “Retratos de la Memoria” del Gobierno de Lakua y Gogora y, tras negar que sea un «error» del Consistorio, ha asegurado que si el Ejecutivo lo modifica, lo «cambiarán seguidamente».

Fuentes del Ayuntamiento de Bilbo rechazaron ayer en declaraciones a Europa Press «entrar a polemizar» sobre este tema y explicaron que es en el libro “Retratos de la Memoria” donde «aparece documentado» de tal forma.

Por lo tanto, indicaron que «esa es la base» para el Foro Bilbao por la Paz y la Convivencia, y apuntaron que está «acordado con las propias víctimas y partidos y expertos en esta materia hace ya 7 años».

Ocurre que entonces ni siquiera se había producido el juicio (fue en 2018), por lo que no había sentencia que acreditara la autoría de la Ertzaintza. Por lo que se ve, ni Gogora, ni el Gobierno de Lakua, ni el Ayuntamiento han cambiado de oficio la definición tras la condena. El Consistorio alega que son «siete años diciendo lo mismo y leyendo el nombre y la leyenda en cada acto de Memoria», y remarca que «nunca ha dicho nadie nada».

Al acto no solo acudió el alcalde de Bilbo, Juan María Aburto, sino también la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y el propio lehendakari Imanol Pradales.