Ni la empresa ni el comité de Balenciaga se explican la negativa a refinanciar su deuda
Pese a tener el aval judicial a un plan «razonable» que garantizaría la viabilidad de la empresa a corto y medio plazo, Astilleros Balenciaga de Zumaia se verá abocada a un concurso de acreedores debido al rechazo de Cofides, una entidad adscrita al Ministerio de Economía, de reestructurar la devolución de un préstamo de dinero público.

Ni la dirección de Astilleros Balenciaga ni el comité de empresa se explican como Cofides, una entidad ligada al Ministerio español de Economía, sea la que dé la puntilla a esta empresa de Zumaia de 103 años de historia.
La dirección comunicó el miércoles a la plantilla, compuesta por 71 personas, que tendrá que acogerse a un concurso de acreedores, al no llegar a buen puerto el plan de financiación avalado en octubre por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia.
La empresa se encontraba en una situación de «insolvencia inminente», pero había planteado una serie de medidas, como la reestructuración de la deuda, la reducción de costes, la construcción de dos nuevos barcos -el inicio de los trabajos dependía de que se aprobara el plan- y el logro de nuevas contrataciones, a fin de continuar su actividad.
El auto consideraba que esta hoja de ruta ofrecía una «perspectiva razonable» de asegurar la viabilidad de la compañía en el corto y medio plazo, «evitando el concurso».
Sin embargo, la negativa de Cofides, uno de los principales deudores, a aceptar este plan hace imposible seguir adelante. La Compañía Española de Financiación al Desarrollo (Cofides) es «una sociedad público-privada especializada en la gestión de fondos estatales» y adscrita al Ministerio español de Economía.
En su día otorgó al astillero vasco un préstamo en el marco del Fondo de Recapitalización de Empresas afectadas por el Covid (Fonrec). Su decisión de no reestructurar esta deuda aboca al cierre de la empresa. Se calcula que afecta en mayor o menor grado a unos 600 empleos indirectos.
Fuentes de la dirección del astillero declararon a la agencia Efe que «nadie entiende» la decisión de Cofides ni tampoco se explica «cómo a una empresa con trabajo» se le pueda «sentenciar así, con dinero público». Según estas fuentes, el plan asumía que vendiendo los dos barcos que tenía contratados la empresa «sale adelante». Los proveedores con los que el astillero tiene deudas habían «preferido ceder» porque consideraban que «luego con el trabajo que haga en el futuro se recuperarían».
En nombre del comité de empresa, el responsable comarcal de Industria del sindicato CCOO en Gipuzkoa, Iñaki Temprano, denunció que «son las instituciones públicas, con el Ministerio de Economía del que depende Cofides a la cabeza, las que están torpedeando la salvación de Astilleros Balenciaga».
«Creemos que ha llegado el momento de movilizarnos contra esta situación. Los trabajadores están sorprendidos de que habiendo carga de trabajo, con dos barcos contratados y otros dos más en proyecto, nadie esté intentando ayudar a que una empresa viable,que da trabajo a tantísima gente, continúe con su funcionamiento».
El responsable comarcal de Industria de LAB, Xabier Otamendi, puntualizó que «el responsable máximo» de esta situación es la empresa, «por la mala gestión de los últimos años y las malas decisiones que se han tomado».

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