Al Assad apela a sus aliados para contener la ofensiva yihadista
El presidente sirio, Bashar Al Assad, apeló a sus aliados para contener la ofensiva yihadista que ha capturado amplias zonas de varias provincias sirias. Irán y milicias iraquíes comenzaron a enviar apoyos, mientras el Ejército sirio intenta resistir en Hama, al sur de Alepo, y las fuerzas kurdo-árabes llaman a una movilización general contra la ofensiva.

El presidente sirio, Bashar al-Assad, subrayó la necesidad del «apoyo de los aliados» para erradicar el «terrorismo», después de que el colapso del Ejército sirio le hiciera perder el control de Alepo, la segunda ciudad de Siria por primera vez desde 2011, y de amplias zonas de otras provincias.
Al Assad se entrevistó con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, en uno de los movimientos de una jornada llena de llamadas, visitas y contactos. Araqchi prometió «diversos tipos de ayuda» al Gobierno sirio y denunció la situación en Siria como fruto del «fracaso del régimen israelí, que está tratando de desestabilizar la región a través de estos grupos terroristas».
El ministro iraní estará hoy en Turquía, país que respalda activamente a los insurgentes. A su vez, Irán también pidió el sábado coordinación con Rusia ante esta ofensiva.
Al-Assad también habló con el presidente de Emiratos Árabes Unidos y el primer ministro iraquí, mientras Moscú se puso en contacto con Ankara y Teherán. Asimismo, el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, mantuvo una conversación telefónica con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken.
En una ofensiva relámpago, los grupos yihadistas y milicias amparadas por Turquía capturaron decenas de localidades en las provincias de Idleb, Alepo y Hama, coincidiendo con el inicio de la tregua en Líbano, donde Hizbulah se ha visto debilitado, mientras Rusia está ocupada en el conflicto ucraniano, ambos apoyos clave para Damasco. En su avance han capturado tanques, aviones y soldados del Ejército sirio. El grupo Hayat Tahrir al-Sham (HTS), rama siria de Al Qaeda, y sus aliados tomaron ayer el barrio de Sheij Maqsud, que administraban las fuerzas kurdas.
A instancias del HTS, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) aceptaron retirarse hacia el noreste y alertaron de que hacen frente a un ataque a gran escala del que responsabilizan a Turquía, que busca especialmente acabar con la administración autónoma kurdo-árabe.
Pero las fuerzas yihadistas también atacaron la ciudad de Tal Rifaat, al norte de Alepo, otra de las zonas bajo administración kurdo-árabe y donde habían buscado refugio muchos de los huidos de Alepo.
Así, las FDS declararon una movilización general para enfrentarse a la ofensiva yihadista, e intentan ahora establecer un corredor de Manbij a Tal Rifaat para que esa ciudad no quede aislada.
El Ejército sirio, por su parte, con el apoyo de Rusia, lanzó ataques aéreos en Alepo e Idleb para detener el avance de los islamistas y reforzó su despliegue alrededor de la ciudad de Hama, al sur de Alepo, donde estableció su frente de defensa. Incluso reivindicó la recuperación de algunos pueblos que había perdido desde el miércoles.
A la vez milicias iraquíes y tropas iraníes se desplegaron junto con tropas sirias en tres ciudades estratégicas en el eje de la carretera M5 -que conecta el norte y el sur del país-.
Por su parte, la Casa Blanca responsabilizó al régimen sirio por su «dependencia de Rusia e Irán», mientras Israel dijo que está «monitoreando la situación».

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