Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

La ilusión y la incógnita en otro día de la marmota

El Eibar se reencuentra con la victoria, engordando sus números en Ipurua a costa del colista. Marcó Pascual y un fuera de juego dejó sin gol a Mada.

El gran partido de Mada se quedó sin premio extra.
El gran partido de Mada se quedó sin premio extra. (SD EIBAR)

Con menos holgura de la deseable pero el Eibar se reencontró con la victoria a cuenta del colista Cartagena. Comienza su enésimo día de la marmota con la ilusión de que sea el último aunque será el sábado en Huesca cuando se desvele la incógnita para saber si los protagonistas por fin se besan y pueden empezar a pensar en otras cosas.

Era una final para los dos equipos, por mucho que la angustia de verse en el fondo de la clasificación sea difícilmente comparable con cualquier otra presión. Y el Eibar -17 alineaciones en 17 jornadas- la quiso ganar desde el primer minuto. Su ambición, la movilidad de sus atacantes y la profundidad de Corpas y Cristian tuvo muy ocupado al rival, al que solo mantuvo con vida la pobre relación del Eibar con el gol. También esta vez probaron Pascual, Puertas, Mada, Guru y de nuevo Pascual para reiniciar la secuencia completa de ‘uys’ hasta que acertó el delantero almeriense.

Estaba a punto de cumplirse la media hora cuando Carrillo enviaba largo para la incorporación de Cristian y este voleaba una asistencia preciosa para que Pascual hiciera el 1-0. Estuvieron a punto de repetir los dos protagonistas, esta vez con caño de Cristian incluido antes de servir, pero el remate de Pascual se encontró con el paradón de Campos.

El Cartagena, que apenas había cruzado la divisoria en todo el primer tiempo, volvió más vivo de vestuarios. Miedo, presión... El Eibar se quedó atrás y los fantasmas hicieron ‘buh’. Incluso Magunagoitia, inédito hasta entonces, tuvo que intervenir para detener un cabezazo de Gastón.

Pasado el cuarto de hora, los locales se sacudieron la presión, se estiraron y después agradecieron el frescor de los cambios. Un golazo de Mada a pase de Bautista pareció el final adelantado, pero el ajustado fuera de juego del guipuzcoano dejó a su compañero sin un premio que merecía y condenó a los azulgranas a una recta final tensionada por el marcador tan apretado.