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DONOSTIA

El coste de la crianza en la CAV se ha incrementado un 34% desde 2018

La ONG Save the Children ha publicado un informe en el que destaca que la evolución de la inflación, y el aumento de los precios de la vivienda, las materias primas, los alimentos o la energía, entre otros factores, ha disparado el coste de criar a un hijo o hija en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, hasta alcanzar los 866 euros al mes.

Un padre pasea con sus dos hijos junto a la playa de La Concha.
Un padre pasea con sus dos hijos junto a la playa de La Concha. (Juan Carlos RUIZ | FOKU)

La evolución de la inflación, y el aumento de los precios de la vivienda, las materias primas y la energía, entre otros factores, han disparado el coste de criar a un hijo o hija en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) hasta los 866 euros, lo que supone un aumento del 13% respecto a 2022 y del 34% desde 2018.

Son datos de un informe publicado por Save the Children bajo el título “El coste de la crianza en 2024 en Euskadi”. En el documento, de 36 páginas, se certifica que el 14% de las familias en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, 29.307 familias, no puede hacer frente al coste de la crianza, incluso dedicando la totalidad de sus ingresos.

Además, un 42% de las familias (89.675) tiene dificultades para cubrirlo, ya que deben destinar más de la mitad de su renta a los gastos de la crianza, que cada vez ocupan una parte mayor de los ingresos del hogar.

En la CAV, el 10,2% de los niños y niñas menores de 14 años vive en situación de pobreza de mantenimiento, esto es, sus familias no disponen de ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.

Las renuncias a comprar alimentos como carne o pescado, o a contratar servicios como dentista, oculista o escuela infantil pueden dar lugar a problemas futuros, como la falta de proteínas, los problemas visuales o bucodentales y un menor rendimiento académico.

Save the Children destaca que «el bienestar de la infancia y la adolescencia contribuye al desarrollo de toda la sociedad, por lo que es crucial que las políticas públicas brinden su apoyo». Apunta que medidas como el aumento del salario mínimo interprofesional (SMI), la creación del Ingreso Mínimo Vital (IMV) o la reforma del sistema de Renta de Garantía de Ingresos (RGI) en 2022, junto con «medidas específicas como las ayudas para la crianza de menores de entre 0 y 3 años (200 euros al mes) han contribuido a incrementar los ingresos de las familias y mejorar su situación».

INFLACIÓN ESPECÍFICA

Las familias con niños y niñas afrontan una inflación superior a la media, que se denomina «inflación de la crianza» -variación de precios de una cesta de productos y servicios asociados a la crianza- que en la CAV supera en un 35,5% a la inflación general.

«Criar es caro, lo que influye en la decisión de tener un hijo», remarca este estudio. El análisis recuerda que según una encuesta publicada en septiembre de 2024 por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 20% de las mujeres mayores de 40 años con hijos o hijas habrían querido tener más, y de las que no han sido madres, casi la mitad lo hubieran deseado.

Los gastos varían según la edad. Hasta los 3 años, son 674 euros al mes, copados sobre todo por gastos de conciliación -como escuelas infantiles-, vivienda -adaptar espacios-, alimentación y ropa.

De 4 a 6 años (848 euros al mes) los niños y niñas se incorporan a la alimentación familiar y su habitación cambia, al igual que el tipo de juguetes. La ropa sigue necesitando renovarse de manera frecuente. En las partidas con mayor peso en esta etapa entran los relacionados con la introducción a las etapas educativas.

EDUCACIÓN

De los 7 a los 12 años siguen creciendo muy rápidamente. En la habitación se hacen cambios para dejar de lado muebles de la etapa de bebé, comen más cantidad de alimentos y se han incorporado totalmente a la dieta de la familia. La crianza alcanza un coste de 911 euros al mes.

Algo parecido ocurre en la adolescencia, de los 13 a los 17 años, cuando se han dejado los juguetes de lado y el ocio se realiza con amigos y amigas, o a través de dispositivos tecnológicos. Es la etapa en la que los gastos extraordinarios se disparan, llegando a ocupar el primer puesto junto al coste de la vivienda y llegando a alcanzar sus valores máximos, 925 euros.

Es en estas franjas de más edad, de los 7 a los 17 años, cuando la alimentación representa el mayor coste en la crianza. Dado el peso estructural de esta partida, severamente afectada por la inflación, la crianza en esta etapa es la que más costes adicionales supone. «Este hecho estructural contrasta con la menor focalización en estas edades de las políticas de apoyo a la crianza», destaca el informe de Save the Children.