La caída del Gobierno francés devuelve a Macron el bloqueo político
La Asamblea Nacional francesa tumbó ayer al Gobierno de Michel Barnier al aprobar la moción de censura presentada por la izquierda y que fue apoyada por la extrema derecha, menos de tres meses después de que el primer ministro derechista elegido por Emmanuel Macron a pesar de la victoria del Nuevo Frente Popular en las urnas, asumiera el cargo.

Con un marcado tono de adiós, minutos antes de que se votara la moción de censura en su contra en la Asamblea Nacional, el primer ministro francés, Michel Barnier, dijo que «no me resigno a la idea de que la desestabilización institucional pueda ser el objetivo que una en esta Cámara a una mayoría de diputados», y aseguró que «Francia atraviesa una realidad» difícil en términos económicos «que no desaparecerá con una moción de censura». Después, 331 diputados, 43 más que los 288 requeridos, le convirtieron en el jefe del Gobierno galo más efímero desde la Segunda Guerra Mundial. El rotundo fracaso de la apuesta del presidente, Emmanuel Macron, quien tras las elecciones de julio, ganadas por la izquierda, eligió al derechista Barnier, salpica al jefe del Estado.
Barnier, y con él su Gobierno, cayeron ayer, como estaba previsto, después de que el lunes sentenciara su impotencia aprobando las cuentas por decreto, lo que terminó de sumar en la Asamblea nacional los votos más dispares -izquierda y extrema derecha- para desalojarlo del cargo.
Macron deberá buscar ahora otro jefe de Gobierno y reevaluar su negativa a elegir a una figura acorde al resultado electoral de julio, aunque el nombre que más suena ahora es el del actual ministro de Defensa, Sébastian Lecornu, que cuenta con cierta mirada favorable de la líder ultra Marine Le Pen. También se barajan los nombres del veterano centrista François Bayrou y del titular de Interior, Bruno Retailleau. Mientras, crecen las críticas a su actuación, ante las que el mandatario, de visita oficial en Arabia Saudí, insiste en que agotará su segundo mandato.
«SU FRACASO ESTABA ANUNCIADO»
Éric Coquerel, diputado de La Francia Insumisa (LFI) y presidente de la comisión de Finanzas de la Asamble francesa, calificó de «ilegítimo» a Barnier y declaró que «la mayoría del pueblo francés» aprueba su destitución. «Su fracaso estaba anunciado y ha sido estrepitoso», afirmó Coquerel, quien consideró que el verdadero responsable de esta situación es Macron, al que acusó de negarse a asumir que está en minoría.
Afeó a Barnier que, para tratar de evitar su caída, intentara alinearse con la extrema derecha, lo que tildó de «insulto» a los votantes, ya que es justo lo contrario de lo expresado en las urnas en las legislativas anticipadas de julio, cuando hubo una fuerte movilización para frenar lo que parecía una victoria asegurada de Agrupación Nacional (RN).
En esa línea abundó el diputado Boris Vallaud, jefe del grupo del Partido Socialista (PS) en la Cámara Baja, cuyo bloque es aliado del resto de fuerzas de la izquierda (insumisos, ecologistas y comunistas) en la coalición del Nuevo Frente Popular (NFP). Vallaud subrayó que Barnier ha fracasado y que «en ningún momento ha entrado en diálogo con la oposición de la izquierda», como sí lo ha hecho con la extrema derecha de Le Pen.
RN, que presentaba una segunda moción de censura, apoyó la del NFP. Le Pen explicó que el objetivo era acabar «con un Gobierno de apariencias», que ha querido «prolongar las políticas» de Macron, que con «intransigencia, dogmatismo y sectarismo ha impedido la más mínima concesión». «La política del caos sería no acabar con este Gobierno», aseguró ante el pleno.
Acusó a Barnier de apoyarse en las mismas recetas, «desautorizadas en las urnas», deMacron, lo que le convirtió en «un Gobierno desprovisto de bases democráticas». Y, aunque ha accedido a muchas de las exigencias de la ultraderecha, le reprochó no haber pasado por el aro en cuestiones de inmigración, seguridad y «protección del poder adquisitivo». Responsabilizó a Macron de la situación, pero no pidió su dimisión: «Solo él puede concluir si puede mantenerse, si puede seguir sacrificando la suerte de los franceses por su propio orgullo y seguir afrontando el despecho de los franceses».
A 4.000 KILÓMETROS
Mientras, a 4.000 kilómetros de París, donde se desarrollaba una crisis política sin precedentes, Macron paseaba por la ciudad nabatea de Hegra, en Arabia Saudí. En el último día de su visita de Estado al reino suní, quiso rendir homenaje a la diplomacia del patrimonio en el oasis de Al-Ula, proyecto turístico emblemático del príncipe heredero Mohammed ben Salman. París copilota este megaproyecto de 20.000 millones de dólares, por lo que hay mucho en juego. El jefe del Estado quería estar de vuelta a última hora, cuando la Asamblea Nacional emitiera su veredicto.
Con la chaqueta recogida, camisa blanca y corbata, escuchó atentamente cómo el guía le explicaba que «los nabateos tenían un vínculo muy fuerte con Europa» y eran «muy abiertos». «¿Tenían su propio alfabeto?», preguntó. Como si no hubiera pasado nada. ¿No dijo la víspera a los periodistas que le acompañaban que «no podía creer en un voto de censura» a pesar de que era casi inevitable?
Gaurko greba deialdia Funtzio Publikoan
Funtzio Publikoan ordezkatuta dauden sindikatuek greba deitua dute gaur. Funtzionarioek Gobernuaren partetik jasotako «erasoak eta zigor neurriak» salatuko dituzte. Administrazioan ordezkatutako zortzi sindikatuetatik zazpik bultzatu dute deialdia; Force Ouvriere baizik ez da bazterrean gelditu. Hezkuntzako mobilizazioak oihartzun aski zabala ukan dezake Euskal Herrian.
Beste neurri batzuen artean, lan erritmoak hiru egunera luzatzeko asmoa eta eritasunagatik lan uztearen ordainketa laugarren egunetik aitzin %100etik %90era ttipitzeko erabakia salatuko dituzte, besteak beste, langile publikoek. Horrez gain, Gobernuak egutegian «bigarren elkartasun egun bat» markatzeko adierazi duen asmoa ez dute begi onez ikusten sindikatuek. Izan ere, besta egun bat kentzea proposatu du, zehazki.
Hezkuntzan mobilizazioak erantzun ona ukan lezake. Lehen hezkuntzan, 40 bat eskolak jakinarazi dute greba egiteko asmoa, eta horietarik 24 hetsiak izanen dira.
Euskal Herrian lanuzteak hezkuntzan jarraipen handia ukanen duela esan zuen Barthelemy Mottay, FSUko ordezkariak. Langile guziek grebarekin bat egin ondotik, itxita izango dira Lekorne, Ezterenzubi, Baiona-Zitadela, Maule eta Etxarriko eskolak.N. MERLE-M. UBIRIA

«Que solo se permita comprar casas para vivir es legal, está sobre la mesa»

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»
