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Macron se sacude responsabilidades, acusa a la oposición y descarta dimitir

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que elegirá un nuevo primer ministro «en los próximos días» con un nuevo Gobierno con el que apuntó al continuismo y al que ya amenazan nuevas mociones de censura. Macron acusó a la oposición de la crisis, eludió responsabilidades y descartó dimitir, asegurando que agotará su mandato.

El presidente francés, Emmanuel Macron, durante su discurso televisado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, durante su discurso televisado. (DPA-EUROPA PRESS)

El día después de la moción de censura que hizo caer el Gobierno de Michel Barnier solo tres meses después de su nombramiento, fue Emmanuel Macron quien volvió a ser el centro de atención. Tras recibir a Barnier, que formalizó su dimisión, consultó con los presidentes de las dos cámaras del Parlamento y con su aliado François Bayrou, y se dirigió al país para sacudirse responsabilidades, repartir acusaciones y recalcar que la crisis no le va a hacer dimitir.

Macron dijo que no se hará responsable de las «irresponsabilidades» de los demás grupos parlamentarios y criticó tanto a la coalición de izquierdas Nuevo Frente Popular (NFP) como al partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN) por elegir el «desorden» tras haber tumbado al Gobierno de Barnier con una moción de censura.

Defendió que pese a las «concesiones» de Barnier a todos los grupos parlamentarios, el Ejecutivo ha caído «porque la extrema derecha y la extrema izquierda se han unido en un frente antirrepublicano», algo que «no se había visto en 60 años».

«Las fuerzas que ayer todavía gobernaban Francia decidieron ayudarlos», subrayó, acusando, además, a los diputados de la izquierda y de la extrema derecha de «cinismo» y de estar pensando en las elecciones presidenciales.

GOBIERNO, «EN LOS PRÓXIMOS DÍAS»

El presidente francés prometió nombrar en «los próximos días» un Ejecutivo «de interés general» que «represente a todas las fuerzas políticas de un arco que pueda participar en él» o que se comprometa a no censurarlo, una descripción que parece repetir la fórmula fracasada.

Su objetivo será, entre otras cuestiones, elaborar una ley que prorrogue los presupuestos de 2024. «Antes de mediados de diciembre se presentará al Parlamento una ley especial que permitirá, como prevé nuestra Constitución, la continuidad de los servicios públicos y de la vida del país», señaló Macron.

En este sentido, volvió a insistir en que no dejará el cargo. «El mandato que me han confiado es de cinco años y lo ejerceré plenamente hasta su fin», afirmó, recordando también que su mandato finaliza en 30 meses y argumentando que su deber es «velar por la continuidad del Estado».

Barnier, derrocado la víspera por 331 diputados y que ya ostenta el récord de brevedad en Matignon durante la Quinta República, explicó que su su Gobierno continuará funcionando hasta el nombramiento de un nuevo equipo.

En el país es general el hastío por la «confusión», el «impasse político» y el «círculo vicioso» de la crisis en que se ha instalado la presidencia de Macron. Coincidió, además, con una gran movilización y la huelga de los funcionarios del Estado.

El presidente de la Cámara baja, Yaël Braun-Pivet, instó a nombrar un sustituto rápidamente para «no dejar que se instale la incertidumbre». Macron recibirá hoy a los líderes parlamentarios del PS, del macronismo y de Los Republicanos (LR).

MÁS MOCIONES DE CENSURA

«Emmanuel Macron debe irse», exigió el coordinador de LFI, Manuel Bompard, en una manifestación de docentes en París, prediciendo que «la movilización continuará en las calles. En RN, aunque Marine Le Pen no reclamó formalmente la dimisión del presidente, cree que si nombra un primer ministro de izquierda aumentará la presión y los llamamientos a su dimisión.

«No creo que ni siquiera se le ocurra, porque no va a querer una segunda moción de censura de un segundo Gobierno. Y, además, los llamamientos que se escuchan en favor de su dimisión van a empezar a subir», advirtió.

El miércoles aseguró que los lepenistas «dejarán trabajar al futuro primer ministro» para «co-construir» un presupuesto «aceptable para todos». Pero las líneas rojas de RN «no cambiarán», avisó el diputado Jean-Philippe Tanguy.

La líder de los diputados del LFI, Mathilde Panot, confirmó que su grupo rechazará a cualquier primer ministro que no perteneciera al Nuevo Frente Popular, incluido Bernard Cazeneuve, que abandonó el PS.

«Si Emmanuel Macron no nombra a un primer ministro del NFP, censuraremos automáticamente el Gobierno», sentenció Panot, que insistió en que no aceptarán la continuación de la política macronista porque las tesis del presidente ya han sido «derrotadas» en las urnas y este mismo miércoles en el Parlamento. El NFP es el bloque con más escaños en la Asamblea desde las elecciones de julio y, aun sin una mayoría suficiente, reivindica su derecho a tomar las riendas.

El jefe de Estado debe resolver ahora la cuadratura del círculo, entre renovar la «base común» macronista-LR (con permiso ultra) que ha llevado a la actual crisis o ampliar sus contornos para crear una coalición más sólida que resista un futuro intento de censura.

Los Republicanos no derribarán el próximo Ejecutivo aseguró el jefe de sus diputados, Laurent Wauquiez. «No nos quedaremos en el bloqueo, no estaremos en la estrategia de lo peor», agregó, y condicionó su participación en el Gobierno a las prioridades que ponga sobre la mesa el nuevo primer ministro.

El líder de los diputados macronistas, Gabriel Attal, propuso un acuerdo de «no censura» con el PS para escapar al control ultraderechista.

La ecuación es tanto más compleja cuanto que, de acuerdo a la Constitución, una nueva disolución y elecciones legislativas no podrían tener lugar antes de julio.

Como alternativas se cita el nombre del presidente del MoDem, François Bayrou, uno de los primeros partidarios de Macron, y que comió ayer con el presidente en el Elíseo. También habló con otro aspirante, el ex primer ministro del PS Bernard Cazeneuve. Igualmente, circulan los nombres del ministro de Defensa, Sébastien Lecornu; el presidente del Consejo Regional de Alta Francia, Xavier Bertrand; el alcalde de Troyes, François Baroin; el muy derechista ministro del Interior, Bruno Retailleau, considerado cercano a las ideas de RN; o el histórico macronista Roland Lescure.



El presidente ve «inaceptable» el acuerdo con Mercosur

Emmanuel Macron reiteró su oposición al tratado entre la Unión Europea y Mercosur en una conversación con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien viajó a la cumbre del bloque sudamericano en apoyo al acuerdo, que se celebra hoy en Montevideo. «Es inaceptable en el estado actual. (...) Seguiremos defendiendo sin descanso nuestra soberanía agrícola», afirmó el Elíseo. «Aterrizaje en América Latina. La línea de llegada del acuerdo UE-Mercosur está a la vista. Trabajemos juntos para superarla», escribió en X Von der Leyen, aplaudiendo «el mayor acuerdo comercial y de inversiones nunca visto» y del que «las dos regiones se beneficiarán». París considera que algunos de sus sectores se verán perjudicados por la competencia de los países de Mercosur, no sujetos a las mismas exigencias medioambientales y sanitarias, una postura que constituye uno de los pocos puntos que unen a toda la clase política francesa. GARA



«Ezkerra kontuan hartu beharko da»

Peio Dufau EH Baiko diputatuak mozio zentsurarengatik «zoriontzeko» motiborik ez dagoela adierazi zuen atzo NAIZ Irratian, uztaileko hauteskundeen ondorengo bilakaera tamalgarria delako. Birbideratzeko unea dela nabarmendu zuen.

Barnierrek lehen ministro gisa hiru hilabeteotan egindakoa kritikatu zuen diputatu abertzaleak: «Elkarlana baztertua izan da, eta Macronek izendatu zuenetik gaizki abiatu zen. Eskuin muturraren babesarekin izendatu zuen, eta haren eskuetan utzi du bere etorkizuna». Elkarrizketa alboratua izatearen ondorioz, ezkerretik bideratutako proposamenak guztiz errefusatu ditu Barnierrek, eta, kontuak honela, «guk ezin genuen aurrekontu horren alde bozkatu». Ikusteko dago nola jokatuko duen orain Macronek. «Gure helburua eraikitzea da, proposamenak egitea -ziurtatu zuen Dufauk-. Ezkerra baztertu zuen Macronek, eta guk berriz ere aipatuko dugu ezkerra lehen indarra dela. Ezkerreko lehen ministro bat gaiez gai eraikitzeko unea da, ez dago beste aukerarik», ziurtatu zuen. Macronek berak dimisioa emateko eskaerak biderkatu egin dira, baina diputatu abertzalearen ustez «hori ez da arazoa berez». «Asanblada Nazionaletik jendearen bizitza hobetzea nola lortuko dugun da kontua: laborariena, euskararena...». Azken honi buruz, Macronen «azken hitzekin biziki kezkatuak gara», aitortu zuen. Tokiko hizkuntzak «nazioa zatitzeko tresnatzat» hartu berri ditu Eliseokoak. Edozein modutan, Dufauk argi du «bide beretik egiten badu, emaitza berdina izango dela». «Ezkerra baturik lehen postuan atera zen [uztailean], eta egindakoak ez du logikarik. Jendearengandik urrundu da. Eta bere buruak bakarrik erabakitzen du, jendeari kasurik egin gabe», ondorioztatu zuen Macronen jokabideari buruz. «Krisi egoera honetatik irten nahi badu, ezkerra kontuan hartu beharko da, bai edo bai. Hainbat proiektu ditugu aipatzeko, programan direnak».Ion TELLERIA