Pello GUERRA
IRUÑEA

La rara moneda navarra cumple en Suiza con las previsiones y es adquirida por 647.000 euros

Finalmente, fue el pasado martes el día en el que se subastó en Suiza la única pieza conocida de una moneda navarra que acuñó en el siglo XVII un rey español como desagravio a las Cortes del viejo reino. Ese numerario excepcional cumplió con las previsiones y fue adquirido por 646.935 euros, probablemente por algún coleccionista privado.

Imagen de la moneda.
Imagen de la moneda. (CASA DE SUBASTAS NUMISMATICA GENEVENSIS)

Se cumplieron las previsiones y la excepcional moneda navarra fue adquirida por 647.000 euros en la subasta celebrada el pasado martes en Suiza. De nuevo fue el historiador Mikel Zuza el que facilitó la información sobre el devenir de la pieza, al dar a conocer el resultado de la subasta de esta rara moneda realizada por la empresa suiza Numismática Genevensis y que formaba parte de un lote conjunto denominado “Piezas maestras”.

Su precio de salida en esa puja era de 426.000 euros y Zuza ya había pronosticado para GARA que podría alcanzar los 600.000 euros «o puede ser que mucho más», ya que «una rareza absoluta como esta no solo se convierte en objeto de deseo de quienes coleccionan moneda de Navarra, sino de quienes las coleccionan en general».

La previsión del experto se cumplió, ya que fue adjudicada por 646.935 euros, a lo que «hay que sumar el 22,5% de comisión que se lleva la casa de subastas», detalló el historiador.

¿QUIÉN LA HA ADQUIRIDO?

Lo que no se conoce es qué persona o entidad la ha podido adquirir, aunque Zuza apuntó que lo más probable es que «se la haya quedado o bien un coleccionista privado o bien un banco suizo». Una situación parecida a la ocurrida hace 12 años, cuando esta misma pieza fue subastada en Madrid, en la casa de subastas de Jesús Vico, y fue adquirida por 525.000 euros. Entonces no se llegó a saber quién la había comprado.

Si en esta ocasión ha sido adquirida por una institución pública, «se sabrá, porque seguramente la expondrá». Una posibilidad, la que más agrada a Zuza, es que la haya comprado el Gobierno de Nafarroa, pero teniendo en cuenta la cantidad de dinero alcanzado en la subasta, en principio, parece muy difícil, ya que «entiendo que se sale de precio».

Así que probablemente se volverá a perder el rastro de esta pieza de oro de ocho escudos acuñada en Iruñea en 1652 por un rey español como señal de desagravio a las Cortes del viejo reino. Felipe IV de España y VI de Nafarroa había acuñado moneda en Iruñea utilizando su numeral como rey castellano y haciendo referencia a Castilla, algo prohibido por las Cortes navarras, que habían establecido que los soberanos españoles solo figurarían con las armas específicas del reino y su título navarro en las monedas acuñadas por estas tierras, como se hizo con la cotizada pieza.