GARA
BILBO

Las pensiones subirán un 2,8% en Hego Euskal Herria

Las pensiones subirán más que el IPC en Araba y Nafarroa y menos en Bizkaia y Gipuzkoa. La inflación interanual se sitúa en el 2,1% en Nafarroa, el 2,3% en Araba, el 2,9% en Bizkaia y el 3,2% en Gipuzkoa.

Foto de archivo de una movilización de pensionistas en Bilbo.
Foto de archivo de una movilización de pensionistas en Bilbo. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

El instituto de estadística español (INE) publicó ayer los datos consolidados del Índice de Precios de Consumo (IPC) de noviembre, mes en el que los precios se incrementaron un 0,3% en Araba y Bizkaia, y un 0,2% en Gipuzkoa, mientras que en Nafarroa registraron un ligero descenso (-0,1%).

Según el INE, las subidas de la electricidad y los carburantes fueron las principales responsables del alza en los tres territorios de la CAV. En Nafarroa, ocio y cultura, con un descenso del 2,2%, fue el grupo que experimentó una mayor bajada, mientras que vivienda sube un 1,6%.

Con estos datos, la inflación interanual -últimos 12 meses- se sitúa en el 2,1% en Nafarroa, el 2,3% en Araba, el 2,9% en Bizkaia y el 3,2% en Gipuzkoa. Este dato adquiere mayor relevancia en este momento del año porque es el momento en el que se calcula cuál será la subida de las pensiones en función del IPC interanual promedio del Estado español desde diciembre del año anterior hasta noviembre del ejercicio en vigor.

REVALORIZACIÓN

Según dichos datos, la pensiones contributivas subirán en 2025 un 2,8%, por encima del encarecimiento de los precios en Nafarroa y Araba, pero por debajo en Bizkaia y Gipuzkoa, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo. En 2024, las pensiones contributivas se revalorizaron un 3,8% porque la inflación media fue mayor, mientras que en 2023 lo hicieron en un 8,5%.

Respecto a las pensiones no contributivas, la subida que experimentada este año ha sido del 6,9%, por encima del alza del 3,8% de las pensiones contributivas, y en 2025 subirán más que el IPC promedio del 2,8%, con el objetivo de reducir la brecha respecto al umbral mínimo de pobreza. El Ingreso Mínimo Vital (IMV) se incrementará de igual manera.

Asimismo, la cuantía mínima de la pensión de jubilación contributiva para un titular mayor de 65 años con cónyuge a su cargo, una vez revalorizada en función del IPC, subirá adicionalmente para reducir en un 20% la brecha existente hasta alcanzar el 1,5 del umbral de riesgo de pobreza.

Este incremento beneficiará a los cerca de 9,3 millones de personas que reciben 10,3 millones de pensiones contributivas, además de las 720.148 pensiones correspondientes al Régimen de Clases Pasivas del Estado, que también se revalorizarán un 2,8%, según datos del Ministerio.

Con la subida del 2,8%, un pensionista que perciba una pensión de 1.441 al mes (coincidente con la pensión media de 2024) pasará a recibir en 2025 una pensión de 1.481,35 euros mensuales, lo que supone un incremento anual de 564,87 euros o de 40,3 euros por mes en catorce pagas.

En virtud de la reforma de pensiones, en 2024 entró en vigor la revalorización anual de las bases máximas Así, al tiempo que aumenta la base máxima de cotización, la pensión máxima crecerá en 2025 con el IPC más un 0,115% adicional, según determinó la reforma de pensiones. Así, con la revalorización del 2,8% del IPC más ese porcentaje adicional, la pensión máxima se situará en 3.267,5 euros mensuales por catorce pagas, frente a los 3.075,04 euros actuales.