PSN pide la dimisión de dos cargos de UPN condenados al intentar asaltar el Parlamento
Un juzgado de Iruñea ha condenado a 19 agricultores por intentar entrar a la fuerza en el Parlamento navarro, tras un acuerdo con Fiscalía. Entre ellos hay dos cargos de UPN, y el PSN ha reclamado su dimisión. Los hechos ocurrieron el 7 de marzo. Chivite fue hostigada antes y después en Erriberri y Cabanillas.

El juzgado de instrucción número 4 de Iruñea ha condenado a penas de 4 a 8 meses de prisión y multas de diversa cuantía a 19 agricultores por su participación en los incidentes registrados el 7 de marzo en las inmediaciones del Parlamento de Nafarroa.
Los agricultores, según su grado de implicación en los hechos, han resultado condenados por diferentes delitos, como los de atentado y lesiones, desórdenes públicos, resistencia y desobediencia.
La sentencia, dictada de conformidad entre las partes, suspende las penas de prisión durante un periodo de dos años según el régimen legal establecido.
Sin embargo, deja una secuela política, porque entre los condenados hay dos representantes de UPN: el alcalde de Lazagurria, Máximo López, el miembro de la Ejecutiva Salvador Moreno.
El PSN reclama ahora su dimisión. El secretario de Organización, Ramón Alzórriz, cree que «es de extrema gravedad que en democracia ocurran estos hechos» y considera que, si no dimiten, «UPN estará siendo cómplice justificándolos».
«Fue una situación muy grave en la que varios agentes de la Policía Foral fueron heridos», argumenta Alzórriz. Acusa a este grupo de adoptar «una postura agresiva que solo conlleva fractura social». Y matiza que el PSN es consciente de que los hechos «no representan a la mayoría de los agricultores», cuyas reivindicaciones ve «lícitas».
En los días precedentes y posteriores a aquel intento de asalto, la lehendakari María Chivite fue increpada, insultos machistas incluidos, en sendos actos en Erriberri y Cabanillas. En esta localidad ribera, la propia Chivite apuntó a que entre los concentrados no solo había agricultores, sino también otras personas que pretendían hostigar al Gobierno.
En la sentencia se declara probado que el 7 de marzo los tractores que participaban en las protestas agrarias llegaron a las inmediaciones del Parlamento y varias patrullas de la Policía Foral se desplegaron en la fachada principal del Legislativo.
ENTRAR EN EL PARLAMENTO POR LA FUERZA
Poco a poco, se fue concentrando en el Paseo Sarasate un grupo más de personas numeroso, algunas de ellas con peto amarillo. Sobre las 10.00 horas, los concentrados aumentaron a unos 200.
Los mandos policiales al frente del dispositivo ordenaron la formación de una línea de contención delante de la puerta principal del Parlamento. El Jefe de la División de Intervención se dirigió a las personas concentradas para comprobar si disponían de autorización para la concentración y comprobó que no disponían de ella, por lo que les ordenó retirarse. Los tractores fueron movidos y estacionados en el Paseo.
A las 10.20 horas, indica la sentencia, unas 40 personas, «con ánimo de atentar contra la paz pública mediante gritos y violencia», cruzaron la calzada y «comenzaron a ejercer presión y a empujar a los agentes que conformaban la línea, llegando a desplazarlos hasta la misma puerta principal del Parlamento».
En ese momento se produjeron forcejeos, empujones, agresiones y golpes a los agentes durante varios minutos, tiempo en el que los policías «se vieron acorralados contra la puerta», hasta que finalmente consiguieron cerrarla, impidiendo así el avance de los acusados y sus acompañantes al interior del edificio, señala el magistrado.
Tras el cierre de la puerta, agrega la sentencia, los agentes volvieron a formar una línea de contención para hacer retroceder a los acusados y sus acompañantes hasta la acera del Paseo, pero hicieron caso omiso a los requerimientos, «manteniéndose en su actitud violenta e intimidatoria».
Algunos de ellos, se apunta en el fallo judicial, se enfrentaron a los agentes, varios de los cuales resultaron lesionados, por lo que recibieron instrucciones para el uso de la defensa policial para defenderse y establecer así un espacio de seguridad entre ellos y la masa de personas.
A las 14.45 horas, añade, al término del pleno, los parlamentarios salieron del garaje del Legislativo con sus vehículos y fueron increpados por el grupo numeroso de congregados entre los que se encontraban los acusados, que intentaron sobrepasar el cordón policial mediante empujones y patadas.

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»

Israel exhibe su impunidad en los escombros de la Unrwa en Jerusalén

Piden cuentas por la contratación pública de dos directivos de Solaria

El PNV cesa a tres ediles de Getxo imputados por el derribo del palacete
