Punto a punto, hasta hacerse un hueco en la zona noble
Osasuna y Espanyol empataron a nada -sin goles y sin apenas ocasiones- pero el punto beneficia más a los iruindarras, que, tras encadenar cuatro empates ligueros, se hace fuerte en la zona noble de la clasificación. Duerme séptimo, a un punto de Europa.

La lectura de los empates suele variar según el estado de ánimo. Osasuna no gana un partido liguero desde hace un mes; pero también es veraz que Osasuna no pierde desde hace un mes, desde que saliese goleado del Bernabéu. Desde ese 4-0, ha logrado sumar un punto en cada jornada liguera, además del sufrido pase a los dieciseisavos de Copa con una remontada. Por tanto, los de Vicente Moreno están recopilando puntos que suman, pues el 0-0 de ayer le fortalece en la zona noble de la tabla, colocándose en el séptimo puesto, a un punto de Europa -a falta de lo que haga hoy el Villarreal, sexto clasificado, contra el Betis-. La victoria del Mallorca de Jagoba Arrasate le impidió dormir en Europa pero de todas formas, es obvio que Osasuna va sumando puntos valiosos que le permiten estar enganchado a la lucha.
En lo que respecta al partido de ayer en Cornellá, poca lucha y poca chicha. El primer disparo a puerta de todo el choque llegó en el minuto 78, a través de un zapatazo de Pau Lozano que obligó a estirarse a Sergio Herrera para que su equipo pudiese sumar un punto más. El latigazo puso algo de picante a los últimos minutos de una contienda que, en general, no presentó un dominador claro.
El anfitrión, que está en zona de descenso, demostró desde los primeros compases que necesitaba la victoria. Puado avisó a los diez minutos con un disparo desde la frontal. Los de Vicente Moreno ni creaban excesivo peligro ni tampoco sufrían en su área.
Ninguno de los dos equipos hacía méritos para romper el equilibrio en el marcador. Los catalanes, con menor control del balón, procuraban salir a la contra por las bandas, sin éxito, y los pocos acercamientos del cuadro rojillo a la portería de Joan García por parte Budimir y Raúl García de Haro fueron solventados con comodidad por la defensa local.
La primera parte invitaba a un plano 0-0 y así fue. En la reanudación, ambos conjuntos se mostraron más incisivos. Osasuna amenazó con remates de Raúl García, Aimar y Budimir y el Espanyol rodó el área rival con centros de Cabrera y tiros altos sin veneno.
El duelo del RCDE Stadium seguía, en el minuto 60, sin disparos a puerta. Sin embargo, tenía otro tono y ambos entrenadores movieron sus banquillos para refrescar el ataque y concretar su plan. Amenazó primero Rubén Peña por parte del bando visitante y replicó Lozano con el primer lanzamiento a puerta. El delantero periquito examinó los reflejos de Sergio Herrera desde la frontal, que se vio obligado a volar hacia la derecha y lucirse bajo palos para despejar el balón.
En los minutos finales, Osasuna redujo la marcha y los de Manolo González calibraron sus riesgos. Los catalanes, por su necesidad, hicieron más méritos en el tramo final -un lanzamiento de Cheddira sobre la bocina no llegó a la red-, pero no suficientes para llevarse los tres puntos ni tampoco para salir del descenso.

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