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DAMASCO

Siria cumple una semana sin Al-Assad con más preguntas que respuestas

Siria es hoy un campo de batalla donde se entrelazan intereses globales, regionales y locales, un polvorín que, sin embargo, trata de iniciar su nueva normalidad mientras diversas potencias comienzan a entamblar conversaciones con el nuevo régimen. Siete días después de la caída de Al-Assad, surgen más preguntas que respuestas.

Un hombre pasa junto a un retrato de Hafez al-Assad en Damasco.
Un hombre pasa junto a un retrato de Hafez al-Assad en Damasco. (Bakr ALKASEM | AFP)

Siria cumplió ayer una semana desde que la ofensiva relámpago lanzada a finales de noviembre por la alianza de milicias yihadistas, apoyadas por Turquía y lideradas por Hayat Tahrir al Sham (HTS), tomara en cuestión de días el control de Damasco y obligará a huir al presidente, Bashar al-Assad, a Moscú. Siete días después, no resulta exagerado afirmar que hoy las dudas superan con creces las certezas.

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN EN SIRIA?

A la vez que muchos sirios mostraban su alegría por el fin de una dinastía de 53 años, sobre todo en las zonas de mayoría alauí, chií o cristiana, se vivía con miedo a las agresiones y ejecuciones de yihadistas.

Una semana después, el nuevo régimen liderado por Abu Mohamed Al Golani, líder de HTS, ha tratado de presentarse como un líder moderado pese a ser exmiembro de Al Qaeda y un «terrorista» al que EEUU puso precio a su cabeza.

Por de pronto, los estudiantes regresaron ayer a los colegio, mientras que los bancos comerciales han vuelto a funcionar. El aeropuerto de Damasco, por su parte, empezará a retomar su actividad a partir del próximo miércoles.

¿VUELVEN LOS SIRIOS?

El punto fronterizo de Masnaa se ha convertido en un escenario de nuevos desplazamientos. Por un lado, los refugiados sirios que escaparon del régimen hace más de diez años regresan con entusiasmo. Por otro lado, miles de personas, principalmente chiíes, están huyendo y esperan ansiosamente encontrar refugio en Líbano, tal y como informó desde el terreno a este periódico Laurent Perpigna Iban.

Según datos del Gobierno turco difundidos este domingo, el número diario de refugiados sirios en Turquía que regresan a su país se ha triplicado tras la caída de Al-Assad.

¿CÓMO QUEDA ORIENTE MEDIO?

La caída de Al-Assad podría dar inicio a una nueva reconfiguración del Oriente Medio, en la que Turquía, EEUU e Israel se posicionan como los principales beneficiarios.

Las diferentes potencias comienzan a entablar conversaciones con Al Golani. En esa línea, el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, confirmó el sábado está en contacto con la HTS, y ayer, el enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, llegó a Damasco en la primera visita de un responsable internacional bajo el nuevo Gobierno. El Estado francés, por su parte, informño queuna delegación con cuatro diplomáticos franceses partirán mañana a Siria, país donde París dejó de tener representación oficial hace 12 años.

Rusia, una de las potencias damnificadas y uno de los principales apoyos de Al-Assad, anunció ayer la retirada de parte de su personal diplomático pero a su vez admitió contactos con las nuevas autoridades, con las que negocia el futuro de su base naval en Tartus y el aeródromo en Latakia.

La caída de Bashar al-Assad representa una derrota significativa para el “eje de la resistencia”, que incluye a Irán, Hezbollah, los hutíes de Yemen, milicias en Irak y Hamas. Esta situación ha interrumpido las rutas de suministro de Hezbollah y ha cortado el acceso terrestre de Irán al Líbano a través de Siria, debilitando así un vínculo geográfico crucial para el apoyo a Palestina.

ISRAEL, ¿EL GRAN VENCEDOR?

Benjamin Netanyahu, por su parte, ha celebrado el «histórico día» de la caída de Assad mientras sus tropas se han ido internando en Siria desde los altos del Golán, ocupados desde 1967. En una semana, la aviación israelí ha realizado más de 446 ataques y ocupado entre 280 y 300 kilómetros cuadrados del territorio sirio.

Israel, por ahora, se felicita, pero puede encontrarse con una Siria islámica más contestataria que la de Al-Assad. Ayer, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que «los recientes acontecimientos en Siria aumentan la intensidad de la amenaza, a pesar de la apariencia moderada que los líderes rebeldes intentan presentar».