Martxelo DÍAZ
IRUÑEA

La plantilla de BSH exige se paralice el cierre de la factoría de Ezkirotz

Los trabajadores de BSH se concentraron ayer ante el Parlamento de Iruñea para reclamar que se paralice el cierre de la planta de Ezkirotz y se garantice su continuidad. Denunciaron las fomas de la dirección y alertaron de que está en juego la actividad industrial en Nafarroa. El Gobierno navarro denuncia que no tiene interlocución con Munich.

Participantes en la concentración de trabajadores de BSH en Iruñea.
Participantes en la concentración de trabajadores de BSH en Iruñea. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

La plantilla de BSH se concentró ayer ante el Parlamento de Iruñea para reclamar que no se cierre la planta de Ezkirotz y alertar de que está en juego la continuidad de la industria en Nafarroa. El comité de empresa recordó que «somos el último eslabón de varias generaciones» que trabajaron en empresas con arraigo en ese herrialde hasta que una multinacional alemana las adquirió hace décadas.

MALOS MODOS

Los trabajadores están muy enfadados por la manera en la que se les comunicó el cierre, con la lectura de un comunicado el lunes. El comité denunció que el encargado de hacerlo, José Juste, es presidente la patronal AIN y que ya cerró otras plantas del grupo. Junto a ello, indicaron que el propio Juste se ha negado a hablar con el comité tras el anuncio del cierre, algo que calificaron de «inaudito».

Por su parte, el consejero navarro de Industria, Mikel Irujo, reveló ayer que en los últimos meses no han podido reunirse con ningún representante de la central de BSH en Munich, pese a haberlo requerido en varias ocasiones

Frente a la clausura, la plantilla de BSH defiende claramente el mantenimiento de la factoría. «Consideramos el cierre una medida injusta y totalmente desproporcionada cuando recientemente estábamos hablando de que para mantener y garantizar el empleo de toda la plantilla hacía falta un pequeño aumento de volumen de producción anual de unos 5.000 frigoríficos. Hoy nos encontramos encima de la mesa con 655 despidos tras el anuncio del cierre de nuestra fábrica», expuso el comité.

Irujo también defendió el futuro de la planta de BSH de Ezkirotz, se comprometió a trabajar para intentar revertir el cierre y reclamó a la multinacional que designe «un interlocutor con capacidad de negociación».

La dirección de BSH-Ezkirotz comunicó al Gobierno que el cierre de la planta no afecta a los centros de Uharte ni de Lizarra, y negó que la decisión se deba a la fiscalidad navarra, tal y como han argumentado la derecha política y mediática, ya que tributan en Zaragoza desde 2018.

«Queremos remarcar la falta de humanidad y de empatía de la dirección en las formas y en las decisiones que lleva tomando los últimos años en los centros de BSH España, que ahora afectan a la planta de Esquíroz y que se viene a sumar también al preocupante proceso actual de desmantelamiento del tejido industrial de Navarra (Sunsundegui, Acciona Energía, ..), destacó asimismo el comité de empresa.

MANIFESTACIÓN EL SÁBADO

Los trabajadores de BSH han convocado una nueva movilización para el sábado, una manifestación que partirá a las 12.00 desde los cines Golem. En la factoría de Ezkirotz trabajan más de 600 empleados que fabrican frigoríficos para las marcas Bosch y Balay.

Sumando las empresas auxiliares, proveedoras y de servicios, el cierre de la planta de Ezkirotz de BSH podría afectar a más de un millar de empleados en el sector industrial de Nafarroa.



SDA de Gasteiz, antigua BSH, también anuncia su cierre

Al mismo tiempo que se conocía el cierre de la principal planta de BSH en Euskal Herria, la de Ezkirotz, ayer se comunicó que también bajará la persiana una de sus anteriores factorías, la de Gasteiz, que llevaba cuatro años funcionando como SDA Factory, aunque bajo un ERTE continuamente renovado. Deja en la calle a 55 trababajadores.

LAB dio a conocer que la empresa ha comunicado que declara el concurso voluntario. «El anuncio fue hecho por correo electrónico, horas antes de la tercera reunión del periodo de consultas en marcha de la prórroga del quinto ERTE, que aplica actualmente a la empresa», explicó el sindicato, que califica la medida y el modo de comunicarla de «lamentable y miserable». «¿Acaso no tenían pensado tomar esta decisión antes de comenzar la negociación de la prórroga? ¿Cómo pueden seguir jugando con la gente de esta manera?», preguntan desde la central. La manera de actuar recuerda sospechosamente a Ezkirotz. GARA