Cáritas alerta del aumento de personas que viven en la calle y de la precariedad habitacional
En Euskal Herria hay un serio problema con el acceso a la vivienda, ya que aumentan las personas que viven en la calle y quienes sufren precariedad habitacional, según destacaron ayer desde Cáritas.

Cáritas de Araba y de Nafarroa alertaron ayer, en dos comparecencias en Gasteiz e Iruñea, de que está aumentando el número de personas que viven en la calle o en precariedad habitacional, ya que aunque se pueda acceder a una vivienda, aparece el hacinamiento al compartir una única habitación varias personas, muchas veces de una misma familia.
Así, se estima que en Gasteiz son unas doscientas las personas que viven en la calle. En Iruñea, Cáritas ha atendido a 117 personas en el centro de día San Miguel.
El secretario general de Cáritas de Araba, Ramón Ibeas, señaló que esta organización destina el 70% de sus ayudas directas a vivienda. «Los recursos institucionales para atender a las personas que tienen problemas para acceder a una vivienda no acaban de responder a las nuevas necesidades, porque están pensados para hombres transeúntes, pero eso ya no es lo más perentorio», indicó Ibeas, que destacó que ahora hay que responder a necesidades de familias enteras. «Se está empezando a ver a niños en situación de calle», alertó.
PROBLEMA ESTRUCTURAL
Maite Quintana, directora de Cáritas Diocesana de Iruñea-Tutera, destacó que el 56% de las personas atendidas viven en pisos compartidos y señaló que «nos encontramos ante un problema estructural de vivienda».
Así, más de 5.500 hogares en Nafarroa cuentan con un espacio inferior a quince metros por persona. A esto hay que sumarles que casi 13.000 hogares presentan barreras arquitectónicas y albergan a personas con discapacidad de movilidad superior al 33%.
«Pedimos a las administraciones que hagan el esfuerzo de diseñar los procesos y recursos de integración, no solo de cobertura de necesidades», destacó Quintana.
En los once primeros meses del año, Cáritas ha ayudado en Araba a 3.516 unidades familiares. El perfil de las personas atendidas se corresponde con el de una mujer migrante.
En Nafarroa, esta entidad ha atendido a 4.111 personas y se han visto beneficiadas 10.452, teniendo el 21% nacionalidad española y siendo el 79% de fuera del Estado.

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