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GAZA

Devastación en Nuseirat y situación límite en el asedio al hospital Kamal Adwan

El Ejército israelí entró en el campamento de refugiados de Nuseirat con 17 vehículos militares, excavadoras y decenas de soldados en un asalto que contó con apoyo de la aviación y en el que mataron a decenas de personas. Las autoridades gazatíes describieron «crímenes horribles». «Aparte de matar y herir a medio centenar de civiles, han demolido y atacado más de una veintena de viviendas», denunciaron.

El campamento de refugiados de Nuseirat ya ha sido golpeado por el Ejército israelí al menos en otros cinco asaltos. Más de 1.500 casas han sido bombardeadas y demolidas en la zona.

Al menos 58 personas murieron en los ataques israelíes, que volvieron a golpear el área de Al-Mawasi con ocho muertos más (dos niños), donde Israel empuja a decenas de miles de desplazados. A estos crímenes, el Ejército israelí sumó el domingo el enésimo ataque contra el hospital Kamal Adwan en la ciudad de Beit Lahia, al que asedia desde hace cuatro días en un intento por acabar con su actividad. Los ataques continuaron ayer.

«Tanques y excavadoras se acercaron a la puerta occidental bajo un intenso fuego de artillería dirigido al hospital y sus departamentos. Las balas penetraron en la UCI, el departamento de maternidad y el de cirugía especializada», denunció el director, Hussam Abu Safiya.

El personal había evacuado a los pacientes a los pasillos, «pero algunas balas explotaron dentro de los departamentos, creando miedo y caos entre los pacientes», explicó Safiya, que pidió una intervención internacional «antes de que sea demasiado tarde».

El Ejército israelí ordenó la evacuación y cierre del hospital, donde entre los 91 pacientes que quedan hay bebés en incubadoras. Permanecen 400 civiles y 150 trabajadores, entre bombardeos y disparos de francotiradores.