Gaizka IZAGIRRE
HERNANI
OH CANADA

Una apuesta audaz con un resultado irregular

Paul Schrader ofrece una exploración profunda pero desigual de la vida de Leonard Fife, un documentalista en sus últimos días interpretado por Richard Gere. La narrativa se centra en las confesiones de Fife durante una entrevista final, donde revela secretos y reflexiona sobre sus decisiones pasadas, incluyendo su oposición a la guerra de Vietnam y su exilio en Canadá.

Aunque la premisa es interesante y la actuación de Gere aporta profundidad al personaje, la estructura fragmentada del filme, con constantes saltos temporales y una mezcla de flashbacks, es confusa y afecta a la fluidez de la historia. El guion a veces carece de enfoque, y los personajes secundarios no están suficientemente desarrollados, apenas tienen arco dramático o un contexto sólido que les dé sustento.

Uno de los elementos más destacables de la película es el uso de la relación de aspecto como recurso narrativo; una apuesta audaz, pero con un resultado muy irregular. Utilizado de manera dinámica para reflejar el estado emocional y temporal del protagonista, y para subrayar los cambios en su percepción del tiempo y la vida. La película comienza con una relación de aspecto restringida de 1:1,33, que encapsula la sensación de claustrofobia y la limitación física y mental del protagonista en su presente. A medida que los recuerdos retroceden hacia el pasado, la pantalla se amplía simbolizando una apertura hacia una época más expansiva de su vida, aunque todavía marcada por cierta incertidumbre. Finalmente, en los recuerdos de su juventud, la relación de aspecto se abre completamente.

Es una obra atractiva que aborda temas profundos como el arrepentimiento y la redención, pero su ejecución irregular y una estructura narrativa desigual, dejan una sensación de insatisfacción.