ARNAITZ GORRITI
GASTEIZ

Deportivo Alavés: «No es nada personal, solo son negocios»

Luis García Plaza, uno de los técnicos más carismáticos y queridos por la afición del Deportivo Alavés, ha pasado a ser historia en la extensa lista de exentrenadores del club aunque, a diferencia de otros, el madrileño sí se ha hecho con un hueco en los corazones de la afición.

Luis García Plaza, contrariado tras perder en casa contra el Valladolid el pasado mes de octubre.
Luis García Plaza, contrariado tras perder en casa contra el Valladolid el pasado mes de octubre. (O.MATXIN | FOKU)

Esto del deporte profesional no tiene memoria ni tiene corazón. Luis García Plaza, o como él mismo dijo en su rueda de prensa de despedida, Koldo García Enparantza, no pudo terminar el año 2024 al frente del banquillo del Glorioso luego de una fatídica racha de resultados que, según los mandamases del organigrama del club albiazul, «ponían en peligro el proyecto deportivo, sin despreciar los logros obtenidos con anterioridad».

Pero ese afán de supervivencia de una entidad que por ahora no ha dormido un solo día en puestos de descenso ha hecho que Luis García Plaza, uno de los técnicos más carismáticos y queridos por la afición del Deportivo Alavés, haya pasado a ser historia en la extensa lista de exentrenadores del club aunque, a diferencia de otros, el madrileño sí se ha hecho con un hueco en los corazones de la afición.

Reza un dicho atribuido a Jorge Valdano que el fútbol es un estado de ánimo. Mientras, los aficionados más futboleros aguardan el siguiente partido comentando sensaciones previas, besando amuletos por doquier y dejándose la voz desde el primer minuto al último; puro sentimiento, Pero no, el fútbol es un negocio, un negocio inmenso que, una vez alcanzado el Paraíso en la Tierra que es la Primera División -con sus ingentes ingresos televisivos-, nadie quiere perder. Y ese miedo a ser expulsado del Paraíso a escobazos es lo que ha precipitado la caída de un técnico que no solo conseguía el ascenso a Primera, sino que lograba consolidar un proyecto que terminaba la pasada temporada en décima plaza, mucho más cerca de los puestos europeos que de los que abocan al descenso a Segunda, que quedaron a 13 puntos de distancia.

Sin embargo, los méritos por antigüedad solo habrán sido tenidos en cuenta para que Luis García Plaza haya podido hacerse con un finiquito acorde a sus méritos. Con una afición ilusionada e identificada con su técnico, y una plantilla también apiñada al carisma de su entrenador, el Deportivo Alavés solventaba su regreso a la máxima categoría con la suficiencia de un equipo con años lidiando en la zona media de Primera, algo mucho más difícil de conseguir de lo que parece. Por algo el sustituto del banquillo albiazul, el argentino Eduardo «Chacho» Coudet, subrayaba que se había encontrado con un Alavés «muy bien entrenado por un gran técnico».

A día de hoy, con el año 2024 diciéndonos adiós, el Alavés se mantiene fuera de los puestos de descenso, pero al mismo tiempo, se mantiene un cierto sentimiento de orfandad, dentro de una plantilla continuista aunque con algunos cambios que no terminan de hacer olvidar a Luis Rioja, Javi López o Samu, entre otros. Si algo había demostrado el Alavés de Luis García Plaza era conocer el oficio del fútbol lejos de los grandes focos, y a ello se aferró el técnico madrileño en su periplo por la élite con el conjunto babazorro. Con el «Chacho» Coudet las cosas empiezan sumando puntos, pero mejor que acelere, no vaya a recordarle nadie que esto no es nada personal, sino solo negocios.

GLORIOSAS

Un recuerdo al Alavés Gloriosas femenino, que en la pasada campaña no lograba volver a la élite del fútbol, una categoría perdida luego de la campaña 2022/23 y con una clasificación en mitad de la tabla. Pero este final de año 2024 ha llegado con nuevos bríos y emular a los chicos con el retorno por todo lo alto a la máxima categoría se ha vuelto de un modo u otro en algo factible o que por lo menos se puede imaginar al equipo inmerso en la pelea.