La magia de la izada de trofeos embruja a Moneke y Howard para dar la victoria
Paris Basketball dominó con hasta 16 puntos de renta en el segundo cuarto, pero tras el descanso solo anotó 24 tantos y cedió ante un cuadro gasteiztarra liderado por los 57 puntos que sumaron Howard y Moneke en el último duelo de Zurbano en 2024.

Si el grito de «¡Sí, se puede!» es un grito gafe, cuando Indar Baskonia Hintxa Taldea canta, al ritmo de la «Guajira Guantanamera» eso de «¡Baskonia, échale huevos!», no suele fallar: el equipo gasteiztarra está perdiendo y por bastante. Y sin embargo, algún efecto tiene, como la izada de trofeos del descanso, en un ambiente algo frío por el 41-57 con el que campeaba Paris Basketball en ese momento.
Pero el retorno de los vestuarios, quizá imbuido por esa magia que ha de tener ese recuerdo de los momentos más gloriosos del Baskonia, en algo contagió o embrujó a los de Pablo Laso. En especial a Markus Howard y Chima Moneke, que sumaron 57 puntos -29 tantos el nigeriano, 28 el de Nueva Jersey- para voltear el marcador ante un rival que solo anotaba 24 puntos tras el descanso.
El conjunto parisino llegaba a Gasteiz en su peor momento de la temporada: encadenando dos derrotas en la Euroliga, sufriendo también en su competición doméstica y el corolario de tener que aplazar su duelo ante Fenerbahçe por culpa de un brote de covid-19 que dejó a más de la mitad de su plantilla fuera de combate. Y aun así medio partido fue suyo, hasta la explosión final del último cuarto.
Tras el 28-26 del primer cuarto, la defensa de los muchachos de Tiago Splitter elevó varios enteros, mientras que su ataque seguía haciendo daño a un Baskonia demasiado blando atrás, y que permitía la friolera de 31 puntos en este segundo período.
Lo cierto es que la velocidad de juego de Paris Basketball desarbolaba a un Baskonia demasiado pesado de movimientos ante un rival en continuo movimiento, que sumó 14 asistencias en los 20 primeros minutos -y un 8 de 17 en triples, que al cabo terminaba en 11 de 36, con un 3 de 19 tras el paso por los vestuarios-, y que se permitía el lujo de rotar continuamente a sus mejores jugadores sin que nadie superase los 12 minutos y en el que hasta Leopold Cavaliere, pívot en el fondo de la rotación, ofrecía un desempeño más que correcto.
VUELVE LA MAGIA
Un parcial de 6-0 de los de Pablo Laso fue no solo un bálsamo más que necesario para retomar el pulso del partido, sino el preludio de la remontada. Pero en ese momento, ni siquiera el izado de los trofeos del Baskonia terminaba de encender al personal, por más que resultase una ceremonia hecha con buen gusto y con cierta emoción. Sin embargo, se veía en el ambiente que una pieza estaba fallando en el engranaje de una noche preciosa. Por fortuna, esta vez volvió la magia.
Nuevamente entre Moneke y Markus Howard empezaron a tirar del carro, pero Paris Basketball encontraba en Maodo Lo, especialista en amargarle la vida al Baskonia, el modo de volver a estirar una renta que casi nunca bajó de los diez puntos en este tercer cuarto.
Y pese a todo, Saski Baskonia tuvo la virtud de seguir erre que erre y meterse en el partido 64-72 al final del tercer cuarto, para comezar el último con otro triple de Markus Howard y poner el 67-72. Howard encadenó 12 puntos entre el final del tercer acto y el arranque del último, liderando un parcial de 17-2 para pasar del 61-72 al 77-74.
Entre una cosa y otra, el duelo llegó a sus dos últimos minutos con un 86-80 y los 14.204 valientes de las gradas en pie, al ver a sus jugadores transformados. Antes de cometer la quinta falta, Moneke le puso la puntilla con un triple, algo impensable cuando en el segundo cuarto la renta de Paris Basketball rozaba la veintena. Algo tendrá el agua cuando la bendicen y la izada de los trofeos del descanso tuvo efecto mágico.
IDK Euskotren no compite en La Fonteta
El partido aplazado del 1 de noviembre que IDK Euskotren debía disputar ante Valencia Basket no dejó de ser el amargo trámite que, quien más quien menos, se podía intuir. A pesar de que la rotación efectiva taronja era de ocho jugadoras, las de Rubén Burgos dominaron el encuentro de cabo a rabo. El 81-49 final lo dice todo.
No hubo partido, en realidad, como se vio con el 23-8 que finalizó el primer cuarto. Mavunga empezaba su particular show -27 puntos y 12 rebotes, para una valoración de 41-, escoltada por Vitola, y excepto Lola Pendande, ninguna de las donostiarra daba el nivel. La agresividad mostrada por el cuadro taronja era muy superior al de un IDK Euskotren que perdió los cuatro cuartos y fue muy inferior en todos, salvo en el tercero.
En resumen, esta paliza supone, por si había alguna duda, que IDK Euskotren no va a jugar la Copa y que, definitivamente, cerrará la primera vuelta de esta Liga Femenina Endesa mirando los puestos de descenso, puestos a los que aventaja por una ventaja, pero con un basket average horroroso. A. G.
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