Ruben PASCUAL
COOPERACIÓN VASCA CON LA REPÚBLICA ÁRABE SAHARAUI DEMOCRÁTICA

Aprovechar la red para seguir tejiendo la solidaridad

Sendas asociaciones de Pasai Donibane y Leioa impulsan un ambicioso proyecto para prestar ayuda al pueblo saharaui en ámbitos clave como la educación, la salud y el trabajo. Lo harán de forma telemática. Acaban de visitar los campamentos de población refugiada en Tinduf para avanzar en su puesta en marcha.

Integrantes de las asociaciones Bixi Bixi y Epi y Blas en la sede del Ministerio saharaui de Cooperación en Rabuni, donde acudieron en el marco de su ronda de contactos.
Integrantes de las asociaciones Bixi Bixi y Epi y Blas en la sede del Ministerio saharaui de Cooperación en Rabuni, donde acudieron en el marco de su ronda de contactos. (R. P.)

Urrun da hurbil. Es el nombre elegido por las asociaciones Bixi Bixi de Pasai Donibane y Epi y Blas de Leioa para bautizar el programa que están madurando mano a mano para canalizar de una forma más efectiva la asistencia a la población saharaui que lleva cinco décadas refugiada en el desierto argelino.

La iniciativa parte de una reflexión muy básica: «la mayor parte de la fuerza y los medios con que contamos las asociaciones están en Euskal Herria», en sus respectivos pueblos. Su capacidad de ayudar sobre el terreno se ve muy limitada, principalmente, por el alto costo que supone la movilidad y por las dificultades para desplazar a equipos amplios. La presencia in situ, además, siempre está acotada a unos lapsos de tiempo muy cortos.

«Los importantes avances tecnológicos que en los últimos años se han registrado en el ámbito de las telecomunicaciones permiten establecer relaciones mucho más ágiles y fluidas, sin que la distancia sea un obstáculo», destacan.

Tanto Bixi Bixi como Epi y Blas conocen de primera mano las necesidades de la población saharaui, ya que ambas suman años de experiencia en el ámbito de la cooperación. Sufragar e instalar bidones para garantizar el acceso de las familias al agua o el acondicionamiento de instalaciones sanitarias o educativas son algunas de las acciones concretas que han desarrollado.

Sus integrantes también han participado en el programa Oporrak Bakean, gracias al cual niños y niñas saharauis pueden salir de los campamentos durante los meses de verano, protegiéndolos así de las extremas condiciones climáticas del desierto, ya muy duro de por sí. Además del acercamiento entre las poblaciones saharaui y vasca que supone esta iniciativa para un conocimiento mutuo, también sirve para mejorar la salud de los y las jóvenes, que reciben una atención médica más adecuada y se alimentan de forma más equilibrada.

Durante el viaje a los campamentos saharauis que realizaron entre los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre, las citadas asociaciones aprovecharon para llevar a cabo una intensa labor de interlocución con las autoridades del Polisario, a las que presentaron el proyecto sobre el que versa este reportaje.

Se trata, concretamente, de trabajar sobre tres áreas (sanidad, educación y trabajo) a través de una plataforma online, de modo que se complementen los recursos de que ya dispone la República Árabe Saharaui Democrática, sin pretender sustituirlos ni injerir en ellos.

En una primera fase, se circunscribían a la wilaya (provincia) de Auserd, con la que los impulsores de la iniciativa tienen una mayor vinculación. No obstante, tienen la ambición de poderse expandirse a otras zonas en el futuro.

En sanidad, los proyectos en la actualidad consisten mayormente en visitas periódicas de personal sanitario a los campamentos para atender a la población. Frente a esto, Bixi Bixi y Epi y Blas plantean una herramienta de seguimiento continuo -con elevados estándares de ciberseguridad, «equiparables a los de cualquier entidad bancaria», dado lo delicado de los datos que tratarán- y con la ambición de cubrir el mayor número posible de especialidades, para que los profesionales saharauis puedan recurrir a sus colegas vascos en busca de diagnósticos, consultas o segundas opiniones.

Este apartado contempla también la programación de charlas de concienciación, con la vista puesta especialmente en las necesidades e inquietudes de las mujeres, tanto a nivel de consulta como desde una perspectiva de prevención.

De igual manera, en el ámbito educativo, la plataforma aspira a ofrecer un apoyo al sistema saharaui, tanto para la formación del personal en materias concretas como para brindarles material de apoyo para su labor (unidades didácticas, seminarios, material empleado en la educación vasca...).

Finalmente, en lo relativo al trabajo, explorarán dos vías para tratar de ofrecer salidas ante los enormes niveles de desempleo que enfrenta la población refugiada en los campamentos de Tinduf. Por un lado, y teniendo en cuenta que las numerosas organizaciones no gubernamentales y proyectos internacionales que trabajan en la zona encuentran a menudo dificultades para encontrar perfiles que respondan a sus necesidades, se ofrecerán formaciones en gestión y administración. El objetivo es que los propios saharauis puedan trabajar para esos organismos, de modo que no tenga siempre que trasladarse personal extranjero para realizar esas labores de seguimiento y desarrollo. Por otra parte, tratarán de activar herramientas para fomentar el autoempleo.

CON LOS BRAZOS ABIERTOS

En el marco de esta ronda de contactos, las asociaciones se reunieron con los ministros de Educación y Salud, Jatri Aduh y Salek Baba Hasena, respectivamente, así como con Chejna Mohamed El Mehdi, secretario general del Ministerio de Cooperación, y con la gobernadora de Auserd, Jira Bulahi Bad, con quien mantienen un estrecho contacto.

La iniciativa fue recibida con agrado por parte de las autoridades saharauis. Aduh, por ejemplo, mostró «todo el respaldo» de su Ministerio a un proyecto «que puede responder a las necesidades de mejora del personal docente». También para el titular de Salud, cuyo departamento trabaja en implantar la telemedicina, la idea es «excelente», aunque echó en falta «una formulación más profunda» para garantizar el éxito de este «complejo» proyecto triangular.

Ya de vuelta en Euskal Herria, y tras haber tomado buena nota de todos los consejos y recomendaciones, ambas asociaciones siguen trabajando a destajo para llevar el proyecto a buen puerto.