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GAZA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Más ataques agudizan la destrucción del sistema sanitario de Gaza

El Ejército israelí continuó con bombardeos en otros dos hospitales su campaña militar contra el sistema sanitario de Gaza, que sigue el mismo patrón desde hace más de 14 meses y ha disparado la mortalidad en la Franja: Asedio, órdenes de evacuación, bombardeos, y finalmente asalto, detenciones masivas, torturas y ejecuciones.

Una mujer, junto a varios niños en una tienda de campaña en Jan Yunis.
Una mujer, junto a varios niños en una tienda de campaña en Jan Yunis. (Bashar TALEB | AFP)

Después de quemar el hospital Kamal Adwan y tomar como prisioneros a decenas de trabajadores y pacientes, el Ejército israelí continuó su campaña militar contra el sistema sanitario palestino y mató a otras ocho personas en el hospital Al Wafa, en la ciudad de Gaza. El ataque israelí alcanzó el piso superior del hospital y varios heridos se encuentran en estado grave.

La OMS denunció la operación como un nuevo ejemplo del desmantelamiento sistemático de la infraestructura de servicios médicos en Gaza.

Poco antes, el Ejército israelí atacó también el hospital Al Ahli de la capital gazatí.

Después de una jornada con al menos 30 fallecidos el sábado, los ataques del domingo dejaron al menos 13 muertos en diferentes puntos del enclave palestino, entre ellos nueve personas, incluidos varios niños, en el bombardeo de tanques israelíes contra viviendas en el campo de refugiados de Nuseirat.

Estos ataques y la destrucción del hospital Kamal Adwan de Beit Lahia (norte), donde el Ejército israelí arrestó a cientos de personas, incluido su director, Husam Abu Safiya, son el último capítulo de la destrucción del sistema de salud de Gaza causado por Israel.

Antes del 7 de octubre de 2023, 16 años de bloqueo israelí ya habían dejado una escasez crónica de suministros y equipos médicos. Los tratamientos esenciales, como la atención oncológica y la cirugía, a menudo se retrasaban o cancelaban. Pero tras el 7 de octubre, Israel ha destruido prácticamente y de forma sistemática todo el sistema sanitario de Gaza.

En el norte, con la destrucción o evacuación de las tres últimas instalaciones, ha reducido a la nada la capacidad hospitalaria en la zona, como parte de la limpieza étnica que intenta aplicar.

Apenas hay algo más de 2.000 camas disponibles en toda la Franja, casi la tercera parte en hospitales de campaña, y eso en una situación con enfermedades extendiéndose por las terribles condiciones de vida. Miles de heridos desbordan los pocos hospitales que quedan, con oleadas de pacientes en estado crítico tras cada bombardeo, que se hacinan en suelos de pasillos y salas, con heridas de las explosiones o de aplastamientos. Muchas veces, tratados, incluso amputados, sin anestesia.

Los hospitales han sido además en muchos casos un lugar de refugio para las miles de personas expulsadas de una a otra zona de Gaza, una y otra vez. Aunque también allí han sido bombardeados.

DESDE AL SHIFA AL KAMAL ADWAN

Los ataques a hospitales comenzaron ya el 7 de octubre y, desde entonces, el patrón ha sido similar en cada agresión: asedio durante días con tanques y francotiradores, órdenes de evacuación, bombardeos en los alrededores y en las instalaciones, y finalmente asalto, detenciones masivas, torturas sistemáticas y ejecuciones. Si en la masacre del hospital Al Ahli, el 17 de octubre de 2023 en ciudad de Gaza, con más de un centenar de muertos, Israel aún negaba su responsabilidad, después la impunidad internancioal con la que actúa le ha permitido seguir arrasando los centros sanitarios sin esconderlo.

Entre los constantes ataques destacan los casos de Al Shifa, el que era la mayor institución de atención médica en la Franja, y que sufrió asedios y bombardeos que lo destruyeron. En octubre de 2023 comenzó el primero, que culminó con la entrada de los soldados disparando por los pasillos mientras iban de habitación en habitación aterrorizando a las personas que abarrotaban las seis plantas del centro. Sin electricidad, murieron al menos nueve bebés prematuros y 27 pacientes en cuidados intensivos.

En marzo de 2024 comenzó el cuarto asedio de Al Shifa, que duró dos semanas de bombardeos en los alrededores y a sus infraestructuras. El Ejército israelí lo asaltó con tanques, soldados, drones y francotiradores y repitió el terror en el interior entre heridos,enfermos y más de 30.000 desplazados.

Más tarde, se encontraron casi 400 palestinos muertos en un escenario apocalíptico.

El director, Mohamed Abu Salmiya, fue detenido sin cargos durante siete meses en los que sufrió torturas casi a diario, al igual que muchos de sus compañeros. Varios no lograron sobrevivir.

El jefe de ortopedia Adnan Al-Burshm murió torturado en una prisión israelí cuatro meses después de ser detenido en el hospital Al Awda, donde estaba temporalmente y que fue el siguiente objetivo de las bombas y disparos.

Cuando Israel trasladó su principal objetivo al sur, los centros de Jan Yunis fueron el nuevo blanco. Los hospitales Nasser y Al-Amal ya fueron asediados durante más de veinte días en febrero. En aquella ocasión, las tropas asaltaron el Nasser en una ofensiva que duró diez días y en la que mataron a decenas de desplazados, sanitarios y pacientes, además de arrestar a cientos de personas.

Se repitió la escena de horror del Al Shifa y se exhumaron más de 300 cadáveres de varias fosas comunes en los patios del hospital de donde las tropas israelíes se retiraron a principios de abril.

El Al-Amal sufrió la misma suerte aunque la operación militar en su interior duró menos tiempo.

En mayo le tocó de nuevo al Al Awda, en el norte, a la vez que comenzaba el asedio al Al Aqsa en Deir el-Balah, en el centro. Cientos de pacientes huyeron tras las amenazas del Ejército y explosiones en los alrededores.

En octubre comenzó la última operación contra el hospital Kamal Adwan de Beit Lahia y no acabó hasta esta semana en la que, tras incendiarlo, Israel detuvo a cientos personas, incluido su director, repitiendo lo sucedido un año antes en el Al Shifa y por el que se teme la misma suerte que sufrió su colega.



Ya son cinco los muertos por el frío

Un bebé de un mes y medio falleció a causa del extremo frío y las precarias condiciones en Deir al Balah, en el centro Gaza. El padre, Yihya Muhammad al Batran, explicó que debido a la falta de electricidad no pudo cargar un calefactor que le habían donado para mantener a su bebé a una temperatura estable. Hace ocho meses huyeron de Beit Lahia, en el norte de la Franja, para escapar de los continuos bombardeos de Israel, en los que murieron otros dos de sus hijos. Al Batran contó que tiene otros dos niños pequeños y que además del frío sufren hambre. El frío está haciendo estragos entre los cientos de miles de desplazados. El jefe de pediatría del hospital Nasser, Ahmed al Farra, advirtió sobre la mezcla mortal que puede suponer el frío junto a la propagación de enfermedades infecciosas. Este hospital recibió en los últimos días los cadáveres azulados de tres bebés de menos de un mes y de un joven que fue encontrado muerto en su tienda de campaña en Mawasi.

Casi un millón de personas necesitan ropa y suministros para sobrellevar este invierno. Desde octubre de 2023, al menos 44 han muerto por hambre o malnutrición. 1.413 familias han desaparecido en su totalidad y al menos 17.818 niños han muerto por los bombardeos israelíes.GARA