GARA
CIUDAD DE GAZA

Biden alienta la destrucción de Gaza con 8.000 millones más en armas

Varios hombres llevan en brazos los cadáveres de tres de los niños de la familia Al-Ghoula.
Varios hombres llevan en brazos los cadáveres de tres de los niños de la familia Al-Ghoula. (O. AL-QATTAA | AFP)

En la misma semana en la que Israel está arrasando con la infraestructura hospitalaria en el norte de Gaza y en la que el hambre y el frío se está cobrando la vida principalmente de bebés palestinos, el presidente saliente de EEUU, Joe Biden, se despide de la Casa Blanca alentando la destrucción del enclave palestino al planear una nueva venta de armas a la entidad sionista por 8.000 millones de dólares. El acuerdo con Israel notificado ya al Congreso -que debe aprobarlo- incluye munición para aviones de combate, helicópteros de ataque y proyectiles de artillería.

La noticia se conoció el mismo día en que el Ministerio de Salud de Gaza comunicara que el hospital Indonesio ya no brinda ningún servicio a pacientes ni herido. La ofensiva israelí ha dejado inoperativos los tres hospitales públicos del norte de la Franja, Kamal Adwan, Beit Hanun e Indonesio.

Y el mismo día también en el que el balance de personas a las que Ejército israelí ha matado desde el 7 de octubre de 2023 se elevó hasta al menos 45.717 -a las que habría que sumar las más de 10.000 que siguen bajo los escombros o en zonas inaccesibles-, tras la muerte en ataques israelíes de 59 personas más en las últimas horas.

Once de esas personas, siete de las cuales eran menores de edad, pertenecían a la familia Al-Ghoula. Israel las mató al bombardear de madrugada la casa en la que se alojaban en el barrio Shujayea de Ciudad de Gaza. Los equipos de rescate buscaban más cuerpos entre los escombros del edificio de dos pisos, «que albergaba varias personas desplazadas y quedó completamente destruida», señaló el portavoz de Defensa Civil, Mahmoud Basal, quien aseguró que los drones israelíes dispararon también al personal de la ambulancia que intentaba tratar a los heridos.

Otro de los ataques tuvo lugar en el campamento de refugiados de Deir el-Balah, en el centro de Gaza, bombardeado por el Ejército sin previo aviso, según relataron supervivientes. «Los israelíes quieren matar a más de nosotros cada día. Ya es suficiente. No tenemos nada en esta vida, excepto una tienda de campaña rota y los israelíes nos están matando dentro de estas tiendas. Queremos que esta guerra llegue a su fin», dijo Momen al-Khaldi a Al-Jazeera.

Además, ataques israelíes mataron a nueve miembros de seguridad encargados de supervisar los convoyes de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, según ha informado este sábado la Media Luna Roja Palestina. Tres de ellos perdieron la vida en Deir al-Balah y el resto, en Jan Yunis, en el sur de la Franja.

El jueves, el Ejército también mató en la llamada «zona humanitaria» de Al-Mawasi al general de división Mahmoud Salah, director general de la Policía en el sur de Gaza, y a Hussam Shahwan, director del Departamento de Investigaciones Generales de la misma institución. Ambos policías eran responsables de garantizar el orden en la zona y evitar actos de vandalismo en la distribución de ayuda.

Francotiradores de las fuerzas israelíes mataron ayer a Mohammad Medhat Amin Amer, de 18 años, en el campo de refugiados de Balata, en el este de Nablus, en la Cisjordania ocupada, donde irrumpieron de madrugada.